sábado, 12 de julio de 2008

¿ÉXITO O FRACASO?

El éxito y el fracaso van unidos en una misma línea. La diferencia entre conseguir uno u otro es muy pequeña. Además, la distinción es muy personal; depende como se mire, lo que para unos puede significar un fracaso, para otros es un éxito.

La subjetividad influye a la hora de definir lo que supone un éxito o fracaso en nuestras vidas. No hay que olvidar, por otro lado, que a veces el éxito es efímero sino se sabe administrar y dosificar de forma adecuada. Igualmente, los fracasos pueden ser momentáneos y algo que en el momento de su creación o puesta en marcha, pasó desapercibido, alcanza, con posterioridad, una popularidad asombrosa de la forma más inesperada.

Los compañeros éxito y fracaso van de la mano en la misma montaña rusa que hace que tan pronto podamos estar arriba de la cima disfrutando de lo bueno como abajo intentando salir del pozo del olvido.

¿Cuántos excelentes profesionales de diferentes disciplinas, a lo largo de su vida, han realizado un excelente trabajo que ha pasado sin pena ni gloria y el reconocimiento les llega con posterioridad a su muerte? Sabemos que a veces, éste llega tarde porque como todos sabemos la vida no es justa.

Desgraciadamente todos somos un producto y depende del marketing que tengamos detrás llegaremos más o menos alto. Muchas veces, a los encargados de mover la maquinaria publicitaria exitosa, no les gusta vuestro producto porque no le encaja y esto para muchos supone un fracaso. Y tras esta experiencia, deciden tirar la toalla porque se creen que su producto no es bueno.

Efectivamente, ha sido por un lado un éxito porque habéis demostrado que el que os cerró la puerta, tenía razón y eso va a conseguir que su opinión coja peso. Por otro lado,
es un fracaso porque habéis demostrado no que no tengáis talento o valía para ello, sino constancia y perseverancia por lograr llegar lejos.

De elegir esa ruta, la mediocridad os va a acompañar durante toda vuestra vida, a pesar de poder tener talento, porque os importa más una puerta cerrada que continuar trabajando duramente a pesar de no llegar a la popularidad.
La popularidad, aunque os lo creáis, no siempre significa éxito y, mucho menos, que se tenga talento.

A veces un “no” es un gran éxito porque, debido a eso, aprendemos una gran lección que nos ayudara a conseguir un “si” mucho más importante.

Si creemos en nosotros mismos, tenemos la fuerza y el equilibrio suficiente para no desistir a pesar de las dificultades o de la tardanza en conseguir a llegar a ser alguien en nuestra disciplina, lo alcanzaremos. Sin embargo, igual no llega cuando esperamos a pesar de ello el intentarlo habrá sido un éxito y tarde o temprano serás reconocido a pesar de no verlo cuando tu deseas.

No podemos dejar influenciarnos por los demás y tenemos que ser objetivos para poder discernir si el trabajo que hacemos es bueno o malo a pesar de no triunfar. A parte el triunfar o no va a depender de lo que entendamos por esto. Igualmente pasa lo mismo con el fracaso. Por lo tanto,
júzgalo tú mismo y saca tus propias impresiones sin dejarte influenciar por las opiniones externas o cercanas que a veces son contaminantes y perjudiciales.

Hay que conseguir que muchos factores coincidan para llegar a triunfar con rapidez entre los que está la valía aunque, desgraciadamente, va en el furgón de cola de los que más influyen. Los que más influyen son factores no controlables, como la suerte. O factores poco válidos como tener contactos que nos hagan llegar al sitio que les corresponde por méritos propios a otros.

A pesar de esto ¿Estáis dispuestos a intentarlo?

4 comentarios:

Carol dijo...

Interesante artículo. Es cierto que no debe importarnos lo que opinen los demás, pero debe ser muy duro si tienes un jefe que sólo te saca las cosas malas y jamás te felicita por tus logros. Si te pasa esto, me imagino que por muy consciente que seas de tus logros, acabas por sentirte mal al recibir sólo críticas...

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Carol,

Gracias por participar tan activamente en mi blog.

Es complicado hacerlo, sin embargo, debemos ignorar lo que piensen los demás sobre nuestros actos siempre y cuando nosotros mismos estemos seguros de ellos.

Es imprescindible creer en nosotros mismos para llegar a algo a nivel profesional.

En una situación como la que comentas hay que saber separar y ver porque solo nos saca críticas a nuestro trabajo quizás es por envidia u otros motivos poco loables. Hay que saber cuando las criticas son justificadas y constructivas.

Porque si algo hacemos mal también el nos tiene que ayudar a mejorarlo. Criticar es muy fácil y dar alternativas costoso cuando no se esta por la labor.

Leonel Vidal dijo...

Felicitaciones y gracias por el artículo. El éxito y el fracaso son conceptos subjetivos y por ello no son criterios definitivos. por ello, un fracaso puede convertirse en un rotundo éxito con solo sacar algunas buenas lecciones del proceso.
les deseo muchos "fracasos" y muchos"éxitos".

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Leonel,

Gracias por pasarte y participar en mi blog.

Me alegra que te guste este artículo. El éxito y el fracaso es algo muy subjetivo. A veces los fracasos con análisis y trabajo se convierten en grandes triunfos. El problema es que el ser humanos al mínimo traspiés tira la toalla sin aprender la verdadera lección que es “seguir intentándolo” con más fuerza. La vida es de todo menos fácil, sin embargo, merece la pena disfrutarla al máximo.

Saludos,

Juan