Las entrevistas de trabajo, como ya he comentado en más de una ocasión, no son una reunión espontánea sino que tiene un fin muy claro y definido para ambas partes.No hay una única forma de hacer las entrevistas de trabajo porque cada entrevistador tiene sus trucos y estrategias para obtener la información que precisa. Cada candidato también tiene una forma diversa de enfocarla. Debéis de ser flexibles ambas partes y adaptaros a cada entrevista y a cada interlocutor porque son distintos y eso nos tiene que hacer comportarnos de la forma más precisa a esa situación única.
Hoy quiero abordar la estrategia de algunos entrevistadores de personal que escogen el papel de “poli malo” y están decididos a toda costa en hacérselo pasar mal a los candidatos.
Cada entrevistador puede seguir su rol ideal o el que le manden interpretar en función de la empresa o cliente para el que trabaje, siempre y cuando tenga educación y respeto por todos los candidatos. Me parece una falta de respeto la actitud de esos entrevistadores que de una forma correcta les dicen de todo a los candidatos. Por ejemplo, imaginaros que algún entrevistador pone en duda que la institución donde cursasteis vuestros estudios sea buena o directamente se ría y menosprecie vuestro esfuerzo por estudiar eso porque lo considera carente de valor. O por otro lado, que os considere y os increpe que sois un mal estudiante porque os costo algún año más acabar la carrera. Estas preguntas pueden ser de tensión, sin embargo, esto que comento a modo de ejemplo no lo debéis de tolerar bajo ningún concepto o así lo veo yo. Es decir, deberíais interrumpir amablemente a este tipo de entrevistador, agradecerle su tiempo y decirle que tu no vas a tolerar esa falta de respeto porque estabas ahí para intentar obtener un puesto de trabajo que, gracias a su actitud, ya no te interesa.
Tampoco se debe permitir que os insulten, griten, infravaloren, ignoren o hagan perder vuestro tiempo porque este tipo de cosas se pasan de castaño oscuro y no es tolerable porque, como candidatos, tenéis derecho a que os traten correctamente y sino lo hacen os podéis plantear denunciarlo por trato inadecuado o abusivo. Esto dice mucho de los profesionales que usan este tipo de técnicas que, para mí, dejan mucho que desear.
Se puede obtener toda la información precisa de cada candidato mediante una entrevista planteada de forma distendida y relajada en la que se produzca un intercambio de información. Los candidatos relajados cooperan y se sinceran más. Con estas situaciones agresivas por parte de los entrevistadores se pretende que los candidatos pierdan los nervios al ponerles ante situaciones límite.

A otros entrevistadores les encanta meterse con la vida privada de cada candidato o con su forma de vestir o de actuar, etc. Determinadas preguntas íntimas no tenéis obligación de contestarlas, es decir, que podéis contestar que no veis relevante esa pregunta para el puesto de trabajo que vas a desempeñar. Igualmente, respecto a ideologías políticas o religiosas que pertenecen al ámbito más privado.
Pensad que los entrevistadores son la imagen de las empresas a las que queréis entrar a trabajar y si ya os tratan así en el proceso de selección, os pregunto yo ¿Cómo lo harán cuando os incorporéis a la empresa? ¿Os merece la pena ese tipo de organización?
Ya es hora de que los candidatos se planten y defiendan sus derechos en la selección de personal. No olvidéis que las empresas precisan de vuestros servicios para sacar adelante las tareas de sus organizaciones y que cuando os han citado para una entrevista es porque encajáis dentro del perfil ideal que buscan. Si no os incorporan, pierden más ellas que vosotros porque eso les supondría demoras y, a la par, pérdidas y quejas por falta del personal adecuado para determinadas funciones.
Para determinados puestos, las situaciones de stress son habituales y se debe comprobar la tolerancia a situaciones de presión sin necesidad de preguntas irrespetuosas y ofensivas. Mediante las pruebas in Basket que son hacer que los candidatos se enfrenten durante un rato a situaciones reales del puesto de trabajo para ver cómo reaccionan y su comportamiento no distará mucho de lo que harán si finalmente los incorporáis.
Por la tanto, llamo a la reflexión a las empresas para que vigilen más el trabajo de sus reclutadores para que den un trato profesional que haga que las organizaciones a las que representan sean consideradas impecables porque tratan a todos los candidatos correctamente, independientemente de que encajen o no con el perfil. Los candidatos transmiten luego imagen de todas las empresas con las que tienen contacto y sus comentarios pueden haceros mucho daño por no prestar importancia a las personas.
¿Cuéntanos situaciones desagradables que hayas vivido en alguna entrevista de trabajo? ¿Y como reaccionaste?


















