miércoles, 3 de junio de 2009

NO SABERSE EL CURRICULUM

La preparación es fundamental en todo lo que acometamos en nuestra vida profesional o personal.

La improvisación y el actuar sobre la marcha, característica muy española, nos puede ayudar en alguna ocasión gracias al factor suerte, pero todo tiene un límite y cuando más necesitemos que las cosas salgan bien, más posibilidades habrá de que falle si no está preparado.

Si lo trasladamos a las entrevistas, la historia no deja de ser diferente. La falta de preparación de las mismas, así como el desconocimiento de las trayectorias profesionales de muchos candidatos que le dejan a uno asombrado. No es un tema que se quede en el sector de los candidatos exclusivamente. Otro día abordaré este mismo tema, enfocándome en los entrevistadores.

Tiene que quedar claro que prepararnos las entrevistas no nos garantiza el éxito pero, al menos, nos hace estar más entrenados y seguros. Se ve a la legua cuando hay preparación y cuando no.

Muchos candidatos, cuando llegan a la entrevista, van desganados cuando deberían ir muy motivados porque han conseguido algo que muy pocos logran. Tienen que ser conscientes de que sí están ahí es porque la empresa tiene interés en ellos. Por ello, si conocen a qué empresa acuden deberían investigar sobre la misma para tener información y poder hacer alguna pregunta que demuestre que se tiene interés en ella. Muchos dicen conocer cosas sobre la empresa sin ser verdad; los que sí que conocen la empresa, podrán comprobar que dicen la verdad, pues ellos, sí que la conocen de verdad. El ser cazado mintiendo siempre da mala impresión.

Por ejemplo imaginaros que una candidata va a una entrevista de trabajo a una empresa de desarrollo de software, por decir algo y ,tras la correspondiente presentación, se comienza la entrevista y el entrevistador le pregunta a la candidata que si conoce algo de la empresa y ella, convencida, dice “sí, por supuesto, he visto las furgonetas de reparto por la ciudad”, el entrevistador le dirá claramente “no tenemos furgonetas de reparto” y la entrevista habrá terminado automáticamente, aunque continúen, por cortesía, preguntando. Por supuesto, esta candidata, callará y dirá por dentro “tierra, ¡trágame!”.

Esto, con un poco de preparación, se puede evitar. Por imposible que parezca, situaciones de este tipo son más habituales de lo que uno creería, que hacen que ya comience el candidato la entrevista de forma negativa. Si miente o no se prepara la entrevista, ¿quién dice que no hará lo mismo al incorporarse a esa compañía?

Siempre recomiendo hacer simulaciones de entrevistas con conocidos o personas cercanas, que nos ayuden a saber enfrentarnos mejor a las preguntas. Nunca habrá una única respuesta válida pero si que hay unas cuantas inaceptables que, con practica y tablas, se pueden evitar.

A más de un candidato le preguntas ¿en qué año comenzó y finalizó sus estudios? Y parece que le has preguntado que te resuelva la raíz cuadrada de 10472 (102.33279 con la ayuda de la calculadora) porque tarda mucho o duda.

En una entrevista, es normal que los candidatos vayan nerviosos y que en un momento, los nervios puedan traicionar. Pero lo que no es tan normal es dudar en todas las preguntas y datos porque se ve que no os los sabéis. Y digo yo ¿Cómo es posible? Aquí no se admite el comodín del público o la llamada a un familiar para que os ayude en la respuesta. Hay personas que tienen más problema para memorizar, pero con práctica se soluciona. Además, vuestra vida profesional no es algo que tengáis que estudiar de nuevas y luego repasar porque es lo que habéis vivido y sólo es cuestión de que lo tengáis claro en vuestra memoria.

Ahora ya se ve menos pero, hace unos años, era habitual que algunos candidatos se llevasen su currículum a las entrevistas para poderlo ojear ante las preguntas.

Igualmente debéis tener claro la razón por la que os interesa ese puesto, qué cosas positivas tenéis y cuáles son vuestras cosas a mejorar. Muchos candidatos ante la pregunta ¿por qué te interesa este puesto? no saben qué responder y contestan con argumentos muy genéricos que no ayudan como, “porque quiero trabajar”… Debéis tener un criterio porque no todo os debe valer. Tenéis que prestar tiempo a conoceros a vosotros mismos mediante el autoanálisis y la reflexión interna. Si no os conocéis a vosotros mismos, ¿cómo vais a poder conocer en profundidad a otras personas o compañías? Desafortunadamente, hoy en día, olvidamos lo realmente importante, dejando de dedicar tiempo a pensar sobre nosotros mismos, a qué deseamos y buscamos en nuestra vida y enfocarnos hacia ello.

Muchos candidatos se piensan que ellos no tienen poder de decisión en el proceso de selección y que sólo pueden optar a los puestos y empresas para los que les llamen y están equivocados porque ellos tienen también la decisión, en función de que cuáles sean sus prioridades profesionalmente hablando.

Todo candidato debe saber enfocar su trayectoria hacia el puesto al que acude a realizar la entrevista, resaltando aquellas cosas que sean más precisas y atractivas para el que le va a contratar. Todavía son muchos los que cuentan lo mismo para un puesto de técnico que para uno de responsable de departamento y lógicamente, esto es un error. Nada tiene que ver la forma de plantear una entrevista para uno u otro puesto.

Así, se ha de realizar el trabajo previo de preparación que ayudará a intentar ponérselo difícil a los entrevistadores; siempre quedará al criterio arbitrario o subjetivo de los mismos, sin embargo, la calidad, tarde o temprano, termina imponiéndose. No olvidemos que no es cuestión de cantidad sino de calidad. Por mucho que se adorne el envoltorio (el currículum), hay que mostrarse tal y como se es, contando lo que plasman esas hojas de papel. En un candidato serie, debería de coincidir el papel, con la explicación oral, a no ser que se trate de una realidad virtual.

21 comentarios:

Jose Ortega Gil dijo...

Totalmente de acuerdo, Juan ;)

Ya desde que el candidato se plantea remitir su cv a una empresa, sería ideal que hiciese el ejercicio de revisar su trayectoria y preparar una posible entrevista como tú comentas.

Es habitual recibir cv's que han sido enviados de manera indiscriminada y al llamar a la persona ésta dice no saber ni de qué empresa se trata: "He enviado mi cv a tantas que no sé qué empresa es ni de qué iba la posición"...

En esos casos, y si la suerte está de su parte, quizás aún existan posibilidades de llegar a entrevista, pero entonces y como dice juan la improvisación y el actuar sobre la marcha tendrán un límite jeje :)

Saludoss

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola José,

Gracias por pasarte y participar en mi blog.

En efecto, uno tiene que saber donde envía su curriculum y llevar un control de donde le pueden llamar y para que tipo de puestos en concreto. El envío indiscriminado es contraproducente y nos hace ir hacia atrás.

La improvisación en un momento puntual puede estar de nuestra parte, sin embargo, no es un valor seguro porque en el momento menos inesperado se nos puede volver en contra por evitar la preparación previa imprescindible.

Saludos,

Juan

Arama dijo...

Lamento hacer de una especie de abogado del diablo, pero….¿ no os surge alguna vez la duda de haber seleccionado al mejor actor en vez de al mejor candidato?

He leído algo del tema, y he asistido a algún taller de selección de personal, y después de escuchar todo lo que ahí se planteaba sobre lo que explicas respecto a la preparación de la entrevista, llevar preparados los puntos débiles y los fuertes, controlar el lenguaje gestual con todo lo que conlleva : no cruzar los brazos para que no vean que tratas de protegerte, no tocarte la nariz porque es un indicio de que mientes, esperar a que te pregunten para demostrar que eres educado, preguntar tú para demostrar interés, no hablar de dinero hasta que no saquen el tema, mirar a los ojos pero no fijamente para que no piensen que estás chiflada, no llegar tarde, ni demasiado pronto porque también queda mal, etc.etc. , yo me lo he preguntado alguna vez, y me he cuestionado también si se puede ser natural y comportarse de una manera espontánea teniendo que tener en cuenta tantos factores, porque tampoco me parece adecuado ver a un candidato absolutamente ortopédico o atacado de los nervios para resolver esas cuestiones.

Comprendo que alguien que acude a una entrevista, tiene que tener un mínimo porque tal como explicas, para mí sería ya descartable alguien que va ahí, como el que va de marcha con los amiguetes, ya que es un tema serio, y se juega uno mucho.

Yo no sé si hay algo que mida las ganas de trabajar, que mida las ganas de verdad, y no esa seguridad en sí mismos que parecen tener algunas personas, y que luego sobre la marcha, se convierten en nada, supongo que el mejor método es ver como uno se desenvuelve en el puesto de trabajo, y en el día a día, y entiendo que para un puesto de trabajo, un ùnico puesto, no se va a contratar una terna de cinco personas para ver quien lo hace mejor, y quien se integra mejor en el equipo, eso es imposible, ya lo sé, y algún criterio habrá que tener para decantarse por uno u otro, pero se quiere hilar tan fino, que a mí me surgen estas dudas y la efectividad de todas las medidas que se plantean, porque imagino que si a alguien se le pregunta por algún punto débil ( por poner un ejemplo), nadie en su sano juicio va a confesar algo tremendo como que a la más mínima se lía a tortas con sus vecinos de portal, o que lo despidieron en su anterior trabajo argumentando faltas de puntualidad continuas. El que lleva todo tan aprendido, todo tan atado, supongo que ya sabe que puede confesar algo más suave, como que a veces tiene despistes porque se embarca en muchas cosas ( queriendo demostrar que es activo) y que como lo sabe, lo tiene controlado porque se anota las cosas en una agenda. En fin… no sé, es complicado.


Perdón por la extensión. Es lo que pasa por pensar en voz alta ; )
Son muy interesantes tus artículos. Gracias.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Arama,

Gracias por tu exposición.

En efecto, hay grandes actores que no se dedican a la interpretación que deberían porque hacen un papelón. Determinadas cosas como se de esto o de lo otro por mucha argumentación se comprueba con pruebas reales donde lo demuestren. Los estudios académicos y complementarios va bien antes de incorporarse verificarlos y comprobar que los tiene para evitarse sorpresas.

Luego esta claro que un candidato no estará tan natural como cuando esta con sus colegas en un bar, sin embargo, debe de estar seguro y centrado. Ya no es tan importante lo que dice sino como lo dice y sus argumentos para defender algo. Muchas personas llevan un papel aprendido y en cuanto te sales de eso se descomponen y pierden toda la seguridad que habían tenido hasta cinco minutos antes de salirte de su argumento. Las entrevistas un candidato nunca sabe por donde va a llevarlas un entrevistador.

Por supuesto, es muy complicado y aun así siempre se te puede colar algún candidato no adecuado, sin embargo, para eso esta el periodo de prueba para que te demuestre que no te equivocaste.

Saludos,

Juan

Felipe dijo...

Yo creo que, desgraciadamente, hay grandes actores, aunque normalmente reducidos a personas "perversas", que son las que mejor se controlan en este sentido. Para todos los demás, es imposible controlar todo a la perfección si no es un verdadero reflejo de nuestra manera de ser, nuestro interés y esfuerzo; que se ven, entre otras cosas, en si se ha preparado una entrevista o no, y en si responde sin pensar o no a las preguntas.

De todas maneras, siempre creo que todos estos consejos son verdades que hay que relativizar en su conjunto; vamos, que por tocarte la nariz un momento porque te pica (mira qué mala suerte), no creo que se vaya al traste la entrevista, ya que este gesto está en un contexto global que es lo más importante. Claro que si se puede evitar, mejor. Es lo mismo que la ropa; aunque habitualmente se vista informal, si podemos mejorar la primera impresión vistiendo más formal de lo habitual... ¿por qué no hacerlo? ¿es esto lo que nos abrirá las puertas o lo que nos las cerrará? Por supuesto que no, pero todo ayuda a mejorar o empeorar la imagen que uno da...

Mi conclusión siempre es la misma en estos temas: Prepárate lo que puedas, pero llegado el momento, sé natural y aplica sólo lo que tengas claro que sabes aplicar y va contigo. Poco a poco irás puliendo tu estilo e incorporando todas estas "chorradas" a tu manera de presentarte de una manera natural.

Lo que echo de menos SIEMPRE, después de las entrevistas, es un mínimo feedback por parte de los entrevistadores; ya que has perdido un tiempo precioso con ellos, al menos deberían devolverte algo de sus impresiones... Pero eso no lo hace nadie, y uno tiene que ir adivinando...

Arama dijo...

Muchas gracias por vuestras respuestas.

Quizá no me he sabido explicar muy bien, y haya sonado a reprimenda o crítica lo que escribo en mi mensaje anterior. Espero que no.

Entiendo perfectamente que hay unas reglas mínimas que cumplir a la hora de presentarse a una entrevista, porque la imagen, queramos o no, es importante. No se puede ni siquiera cuestionar el que alguien piense que no es importante ir vestido de una determinada forma. No es preciso ir "de domingo" o vestido como para una boda, pero tampoco en playeras y con unos bermudas. Claro que es importante, ya que si no eres muy serio, al menos hay que parecerlo y tratar de hacer llegar al entrevistador que te lo has trabajado, que te importa lo que te estás jugando en ese momento.

A lo que me refería es a la cantidad de cosas a tener en cuenta, a que ahora debido a las altas tasas de desempleo, están proliferando las charlas, talleres, cursos, etc. impartidos en asociaciones, centros de enseñanza, sindicatos, etc. Asisten muchas personas a ese tipo de cosas para ver si consiguen ampliar los conocimientos que en algunos casos ni siquiera son necesarios porque una persona con un mínimo de sentido común, sabe como debe comportarse en todos los momentos y situaciones, y no sé si al final, si todos logramos aprendernos TODO, no vamos a convertirnos en una especie de batallón de seres clonados, esa era mi duda y un poco lo que trataba de exponer en mi mensaje anterior.. A pesar de que entiendo que tendréis vuestros “trucos”, primero para desenmascarar, y luego para ver lo que hay detrás de esa posible pose quizá adquirida a base de entrenamiento porque te has “tragado” a pies juntillas, todo lo aprendido en esos cursillos.

Estoy completamente de acuerdo en lo del feedback porque si se logra relajar al entrevistado, si se logra que se sienta menos tenso en una conversación ( en vez de en un interrogatorio, que lamento decir que a veces lo parece ;) ), supongo que es más fácil que aflore lo que realmente es, lo que le ha parecido todo, la impresión que le ha dado, y además que sienta que no es un número.

Es cierto que muchas veces se envían c.v. de forma masiva y no se prepara la entrevista de forma individualizada, y si se ponen en contacto con el candidato, quizá no sabe ni quien le llama, pero también es cierto, que muchas personas en busca de empleo, han llegado a la conclusión de que en numerosas ocasiones ni siquiera se les tiene en cuenta para comunicarles que su candidatura se ha desestimado, por lo que deciden enviarlos de forma masiva para ver si aumentan sus posibilidades.

Muchas gracias, y un saludo.

Felipe dijo...

El envío masivo es una técnica que, por desgracia, en muchos casos recomiendo y también he practicado; y te llevas sorpresas, pues te llaman de donde menos te imaginas (es su principal ventaja).

Lo importante es llevar un control, porque aunque envíes 1000 CVs puedes anotar todas las empresas a donde los mandaste y en qué fecha, y cuando te llaman ¡zas! consultas la información y ya sabes todo. Si no te interesase, siempre puedes volver a llamar para cancelar la entrevista...

Seleccionadores que se aprovechen y que no llamen ni siquiera para decir que estás descartado, hay muchos, pero eso no tiene que "contaminarnos" en nuestra labor. Cada uno debe saber jugar sus cartas.

Yo estoy de acuerdo contigo en un punto: Si todo el mundo aplicara al 100% los consejos, habría que cambiarlos, ya que acabarían por no servir y los procesos de selección terminarían por cambiar, ya que no podrían discriminar nada. Pero eso no va a ser así, porque aplicar consejos es difícil, y algo tan sencillo como ofrecer impresión de seguridad y estar centrado, cuesta un esfuerzo que no se gana en poco tiempo... Aunque unos tengan más facilidad que otros. Y el trabajo siempre rinde a todos.

javier dijo...

Hola en este momento estoy navegando por la red y me encontré con tu blog que seguramente esta muy bueno, pero me es imposible verlo a todo, es por eso que te mando un saludo y espero que le sigas poniendo tantas ganas como hasta ahora.


Firma: http://lomascodiciadodelplaneta.blogspot.com

healthyresources dijo...

Hola Juan,

Te felicito por la entrada, que además me ha hecho reir: cuántos candidatos entrevisto que se hacen unos follones tremendos, para concluir: "Es que soy un desastre con las fechas!" Sintomático; que diría Forges.

Sobre la otra interesante discusión del hilo, toda mi confianza está en la CNV y en entrevistas largas.

Y, por cierto, cuando un candidato me pide feedback tras la entrevista, se lo doy encantado. Pero deben ser menos del 5%

Saludos,

Luis

Felipe dijo...

Normal que nadie te pida feedback! Si lo que te interesa es el puesto, no vas a andar preguntándole al entrevistador que qué te ha parecido y qué es lo que no te ha gustado, etc etc... Parecería que lo que te interesa es "practicar" y que realmente te importa poco ese puesto.

En las situaciones en las que la decisión está sólo de un lado en un principio (claro está, que si ese lado accede, luego hay que aceptar o no, aunque ya parece que hay que dar la impresión de que estás dispuesto en cualquier caso a lo que sea, en algunas entrevistas) no son muy propicias a pedir honestamente un poco de feedback

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Felipe,

Totalmente de acuerdo con lo que comentas. Esta muy seguir este tipo de consejos pero con flexibilidad sin sacarlos de contexto porque ante todo debemos ser naturales y no obsesionarnos con el proceso de la entrevista ya que esto es perjudicial.

Por supuesto, el feedback de los entrevistadores hacia los candidatos entrevistados que no consiguieron el puesto brilla por su ausencia y vendría bien para abrirles los ojos respecto a sus fallos. Esto lo veo muy lejano.

Saludos,

Juan

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Arama,

Gracias por animar el debate me encanta.

Por supuesto, que entendí lo que querías decir y no me lo tome a mal al revés.

Esta claro las personas deben adaptarse al entorno de la empresa a la que van a realizar una entrevista. Debemos adecuarnos al contacto de la situación.

Debemos usar nuestro sentido común y no sacar de contexto estos consejos que luego debemos adaptara nosotros mismos y al tipo de entrevista. Hay algunos de esos cursos que son contraproducentes en los consejos a dar porque no los dan profesionales adecuados y eso se ve a la legua.

Comparto lo del feedback de los entrevistadores a los candidatos es algo muy positivo.

El envío masivo no ayuda independientemente de que uno pueda estar desencantado por el poco humanismo que existe hacia ellos por determinados profesionales de recursos humanos.

Saludos,

Juan

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Felipe,

Por supuesto, el envío masivo en plan autocandidatura personalizada a cada empresa es muy recomendable por mi parte, esto dará sus frutos a medio o largo plazo cuando tengan esas organizaciones una vacante del tipo de puestos para los que uno encaje. Eso si, llevar un control de cuando se envía y a donde en un tabla Excel para poder revisar y no duplicar trabajo y causar mala imagen.

Hay profesionales de recursos humanos que olvidan que tratan con personas y que tienen que tratarlas como eso y darles un trato personalizado y dar una respuesta negativa o positiva dice mucho de ellos y de sus empresas.

Los consejos no dejan de ser eso y deberemos ver si nos interesa aplicarlos o no asumiendo las consecuencias de la decisión. No hay consejos categóricos y validos para todo el mundo.

Saludos,

Juan

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Javier,

Gracias por pasarte y participar.

Saludos,

Juan

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Luís,

Gracias por participar.

En efecto, la típica excusa de tengo mala memoria con las fechas y eso se ve cuando es cuento porque sino te sabes tu vida profesional es por algo.

Pocos son los candidatos que piden feedback porque para muchos la culpa es de recursos humanos porque ellos lo hacen todo muy bien. Reflexionar no hay nadie perfecto y la auto critica es muy recomendable para todos, es decir, entrevistadores y entrevistados.

Saludos,

Juan

José Miguel Bolívar dijo...

Un post muy interesante, Juan, aunque hay cosas con las que discrepo. Personalmente no le veo demasiado valor a que el candidato se acuerde de en qué año terminó los estudios o hizo el máster. Ya tengo el CV delante, ¿no? ¿Qué pasa, que si se acuerda del año el dato del CV es cierto y si no es falso?
Creo que la entrevista debe basarse en detectar si el candidato posee o no las competencias y el perfil buscado y no en si tiene buena memoria o representa bien el papel de candidato perfecto. Cuando un entrevistador me empieza a buscar las vueltas con las fechas a ver si me pilla en un renuncio lo que me entran ganas de hacer es levantarme e irme. Me parece una falta de respeto y una pérdida de tiempo.
JM

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola JM,

Gracias por participar.

Por supuesto, que uno puede dudar en los años y no se trata de ir a pillar al candidato porque me parece una técnica poco profesional.

Sin embargo, hay candidatos que no se saben el nombre de la empresa, ni los cursos que hicieron y otras muchas cosas que son esenciales como resaltar puntos fuertes y débiles y esto dice mucho de la preparación previa y de su interés por el puesto.

El candidato perfecto como bien dices no existe así que debemos ser nosotros mismos contando lo que sabemos hacer y lo que conseguimos y como lo hemos conseguido. Ya ves que coincido con tu punto de vista.

Eso seudo profesionales de recursos humanos que miran detalles tan tontos como que porque se equivoque en un año miente, es patético, los nervios a todos nos juegan más de una mala pasada. Otra cosa es ya demostrar que no es que dude sino que miente.

Saludos,

Juan

Senior Manager dijo...

Hola Juan, auqnue llego tarde al debate, he tenido la ventaja de poder leer todas la intervenciones... Muy de acuerdo en eso de prepararse la entrevista sobre todo si uno sabe PARA QUÉ la prepara, esa es la clave… Por cierto, lo que defiendo es que hay que preparase para la entrevista y evitar asistir así sin más.

Por otro lado y apesar de lo comentado, prepararse para mí, no implica ansiedad, al contrario, la ansiedad se genera cuando el candidato se ve perdido al no haberse preparado, lo he visto decenas de veces… y si que existen las “opciones correctas”, pero no como si hubiera una sola selección de personal; sino más como una misma tendencia común en casi todas las entrevistas.

El consejo de prepararse aplica para cualquier nivel y a cualquier escala. El entrevistador puede ser cualquiera, lo fundamental es el candidato y cómo se prepare.

Es cierto, yo también desapruebo que se nos juzgue por nuestro lenguaje corporal, pero es tan inevitable como ser juzgado por nuestra raza, origen o forma de vestir, así que es un tema de reconocer lo que sucede y adaptarse en nuestro propio beneficio, la entrevista no es para cuestionarla, es para superarla. Por eso seguiré haciendo hincapie en le lenguaje coporal…

Yo tampoco creo que las actuales dinámicas de selección de personal son el mejor instrumento, pero esto no hará cambiar las cosas, por eso soy partidario de la adaptación más que de la crítica hacia los que recomendamos preparar la entrevista.
Buen post Juan
SM

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola SM,


La preparación es fundamental y vital. Nos ayudara a ir más concienciados y permitirnos adaptarnos con más rapidez a cualquier tipo de entrevista y de seleccionador. La preparación nos ayuda a conocernos mucho mejor a nosotros mismos y mejorar las debilidades de cualquier tipo.

Esta claro que el juzgar en exceso el lenguaje corporal es contraproducente pero es lo que hay. Las entrevistas aunque se cuestionen y critiquen hay que superarlas para acceder al puesto como bien dices.

Saludos,

Juan

Anónimo dijo...

Como se nota que vos tenés trabajo y que nunca te faltó...creo que si estuvieras del lado del que lo necesita entenderías la respuesta"porque quiero trabajar"...

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Anónimo,

Gracias por pasarte y participar en mi blog.

No puedes sacar conclusiones precipitadas porque en la actualidad yo me encuentro en el desempleo como muchas personas.

Eso no quita para que pueda ver aspectos a mejorar de los candidatos porque no olvidemos que la búsqueda de trabajo es un trabajo en si que requiere esfuerzo y dedicación.

Saludos,

Juan