domingo, 8 de junio de 2008

RECHAZO AL NUEVO

Si antes hablaba de los culebrones en las empresas, ahora le dedico otra entrada a un tema similar. El rechazo al nuevo.

Tras superar el proceso de selección, los candidatos seleccionados finalmente para incorporarse a un puesto de trabajo, piensan que lo peor ya ha pasado, sin embargo, en ocasiones se encuentran que lo peor, no ha hecho más que empezar.

Los primeros días, sobretodo, los seleccionados van a tener que demostrar que son válidos para desempeñar su puesto y que, por lo tanto, los seleccionadores no se equivocaron con ellos. Obviamente, éstos, van a seguirles de cerca para ver su evolución y adaptación al puesto.

El problema, a veces están en el propio departamento donde se integra el recién llegado. Las necesidades de personal vienen justificadas por peticiones de los afectados, que por cargas de trabajo o por nuevas atribuciones, no consiguen sacar adelante adelante con los recursos existentes.

La llegada de un nuevo trabajador al departamento tendría que ser muy bien acogida por el resto de integrantes del mismo ya que les va a aliviar en el volumen de trabajo a realizar diariamente. Al fin y al cabo, han sido ellos quienes lo han solicitado.

Sin embargo, muchas veces el recién llegado se encuentra con una oposición frontal del resto de los compañeros y sin hacer méritos para ello, simplemente por el hecho de ser nuevo.

Este rechazo se debe a que los otros miembros del departamento ven una amenaza en el recién llegado y por lo tanto se niegan a enseñarle tareas que hasta ahora han realizado solamente ellos. Se niegan a delegar funciones porque las consideran de su propiedad.


No tienen que olvidar estas personas que ningún puesto ni tarea es dominio de nadie y que para el mejor funcionamiento del departamento es necesario que todos vayan sabiendo hacer todas las tareas.

El responsable del departamento tendrá que hacérselo ver, por las buenas o por las malas. Es parte de su trabajo el gestionar las personas y las tareas del departamento de forma correcta.

Es más, si es consiente de este tipo de comportamientos, es igual de culpable que las personas que las realizan. Algunas veces, hay que mostrar autoridad para recordarles quien es el encargado de marcar el funcionamiento del departamento. Son muchas veces los propios integrantes del departamento los que han solicitado ayuda y no es comprensible como al dotarsela, se nieguen a integrarla.

Estos trabajadores no se dan cuenta que con esta actitud, lo único que consiguen es hacer pasar malos ratos al recién llegado que se va a encontrar, en la mayoría de las ocasiones, superado por estos acontecimientos y puede que finalmente decida tirar la toalla, buscándose otro trabajo.

Haga lo que haga, si se les ha "cruzado" al resto, todo será usado en su contra. Ante la situación de que no le ayuden para aprender el funcionamiento de las tareas, se "busca la vida" para hacerlo por si mismo y lo consigue hacer satisfactoriamente aun le van a coger más "tirria". Lo verán como una amenaza y si no pueden causarle mal con pasar de él, sin ayudarle en nada, pasaran al plan alternativo, que es poner al resto de personas y responsables contra el nuevo, inventándose todo tipo de rumores mal intencionados.

Este tipo de comportamientos hay que cortarlos de raíz. Nos toca convivir con diferentes personas en nuestro puesto de trabajo y tenemos que hacer todo lo posible por llevarnos de forma cordial con todos a pesar de que congeniemos mejor con unos que con otros. Todos tenemos nuestras cosas y nos tenemos que amoldar unos a otros. Se trata de trabajar en equipo, complementándonos unos compañeros con otros.

Mi última reflexión es la siguiente ¿qué conseguimos con que el recién llegado se vaya?

Bajo mi punto de vista, nada positivo. Si había venido para ayudarnos, no sacamos nada con cerrarle la puerta. Hay que sacar el volumen de trabajo al que no llegabais y ahora vais a tener que seguir haciéndolo vosotros solos. Quizás no os incorporen a nadie más porque durante el tiempo que ha estado en vuestro departamento habéis dedicado parte de vuestro tiempo de trabajo a hacerle la vida imposible dejando en un segundo plano vuestras tareas y esto no dice mucho a vuestro favor.

Por lo tanto, ya va siendo hora de que nos comportemos como verdaderos profesionales y dejemos a un lado complejos, miedos, etc. producidos por nuestra imaginación. El que llegue una persona nueva no va a poner en peligro vuestro puesto de trabajo, siempre y cuando lo continuéis haciendo de forma satisfactoria.

6 comentarios:

eKaizen dijo...

Creo que dices bien, que este tipo de comportamientos se fundamentan en el miedo. Miedo a que el nuevo sea mejor que nosotros, miedo a que nos quite el puesto, miedo a lo desconocido, etc.
Por suerte, en mi experiencia personal tengo que decir que el comportamiento de todo el mundo, siempre ha sido excelente.
Un saludo

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Ekaizen,

Ciertamente en el miedo interno de estos trabajadores residen este tipo de comportamientos.

La verdad que es mejor no tener que encontrase nunca con este tipo de situaciones. Obviamente todos en nuestra vida laboral nos encontramos con compañeros de todo tipo, sin embargo, habitualmente todos somos lo suficientemente profesionales como para saber dejar las diferencias a un lado.

Porque la cooperación entre los miembros de un mismo departamento es fundamental pasa sacar adelante el trabajo. El ambiente de trabajo es fundamental para todos en nuestro día a día.

Senior Manager dijo...

Juan, he visto que el artículo sólo trata de empleados recién llegados pero del mismo nivel y es justo aquí en donde más rechazo existe. Pero por otro lado cuando el que llega nuevo es el jefe las cosas son muy distintas. A mí me ha pasado que las veces que me han asignado un nuevo puesto de responsabilidad, la gente está deseosa de saber cómo soy más que mi nivel de conocimiento o experiencia y eso siempre me ha parecido curioso...Por otro lado, (he sido el nuevo muchas veces) ya tengo una serie de parámetros que siempre utilizo cuando llego a una nueva posición y en síntesis se trata de dar una buena primera impresión pues la que perdurará siempre.
Slts
SM

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola SM,

Efectivamente solo lo trato en empleados recién llegados con compañeros de su mismo nivel profesional porque es donde más se produce.

Cuando comienza un nuevo compañero como responsable la gente lo ven de otra manera. Siempre van a poner más interés en conocerlo y ayudarlo por la posición que ocupa. Aunque alguna vez algún compañero de departamento pueda sentir envidia de que nombrasen a otro y no a el, sin embargo, su oposición no va a ser tan directa.

Al menos como comentas cuando uno ocupa el papel de nuevo hay que intentar dar una muy buena imagen los primeros días ya que esto va a marcar mucho la actitud de tus compañeros. Aunque no siempre es suficiente con esto.

Félix dijo...

Efectivamente, seguro que se produce un temor por parte de las personas que están allí. Para el recién llegado la cosa se complica porque generalmente se deja en manos de sus compañeros la "formación" sobre las tareas y responsabilidades de su trabajo, razón por la que difícilmente aprenderá. Lo que me llama la atención es lo rápido que se aprende la cultura corporativa, lo que está bien o mal hacer en esta empresa, aunque no esté escrito en ninguna parte.

Personalmente no he vivido nunca está situación ni la he percibido en mi empresa.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Félix,

Las personas que se comportan así tienen muchos temores y lo pagan con las personas a las que ven como una amenaza.

Así que el nuevo empleado como no caiga en gracia la lleva clara porque sus compañeros van a ignorarle y no se van a preocupar lo más mínimo de su formación aunque se les haya indicado hacerlo.

Por supuesto en las empresas hay una cultura paralela a la corporativa en la que todos los integrantes saben que actuación es correcta y cual no aunque omitan comentarlo abiertamente.

Yo vivirla personalmente tampoco pero si que la he percibido en más de una ocasión y los afectados lo pasan francamente mal.