domingo, 8 de junio de 2008

EL ¿ARTE? DE LA SELECCIÓN

A raíz de varios post de Senior Manager en los que habla de por qué mienten los candidatos en las entrevistas y de por qué las empresas de selección han perdido la profesionalidad en la realización de su trabajo, me ha surgido la necesidad de hacer una reflexión en alto sobre "la selección de personas".

Bajo mi punto de vista, la selección es un arte al que hay que dedicar el tiempo necesario para poder llevarlo a cabo con profesionalidad. Hoy en día, a cualquier cosa se le llama entrevista de trabajo. Parte de la culpa de esto, la tienen las empresas, porque consideran que cualquier persona, con un mínimo de formación, puede realizar este trabajo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que realizar una entrevista de trabajo a un candidato es mucho más que realizar una serie de preguntas tras analizar previamente el CV de cada candidato.

Hay que saber ver más allá de su trayectoria académica y profesional, que es lo que, normalmente, viene en su CV.

Hay que prestar más atención a sus inquietudes, valores, aspiraciones, que no vienen reflejadas en el CV y que nos pueden ayudar a determinar si ese candidato encaja para el puesto.

Luego no hay que olvidar solicitar explicaciones sobre el porqué ha estudiado determinada carrera o por qué decidió trabajar en determinado sector.

Es importante hacer hincapié en que nos cuente su día a día en el trabajo. Así, descubriremos las dificultades con las que se encuentra en su trabajo y como las resuelve. También poder analizar cuales son las tareas más habituales que realiza.

Una entrevista de trabajo convencional, sin generalizar, por supuesto, no debería centrarse simplemente en comprobar si los candidatos cumplen los requisitos imprescindibles para el perfil buscado sin ir mas allá. Por supuesto que hay que tener en cuenta esto, pero en su justa medida, ya que la curriculitis nos ha hecho volvernos locos, al fin y al cabo, nos estaríamos guiando solo por lo que pone en un trozo de papel y eso, nos llevaría a engaño. Como dice un amigo mío, el papel todo lo aguanta.

Y hoy en día, pocos son los profesionales de los recursos humanos que piden a los candidatos que entrevistan los documentos oficiales que demuestren que realmente es cierto lo que pone en su CV. Por lo tanto, queda reflejado que si no indagamos en la vida profesional del candidato, no averiguamos como es realmente. El que todos actuemos así, hace que los candidatos, generalizando, tengan mucha seguridad en si mismos y nos mientan muy bien. Lo que se dice normalmente, que una mentira es una mentira a uno mismo, también lo tendremos que aplicar a nuestro trabajo, si no lo hacemos bien. Nos estamos mintiendo.

Las entrevistas "en batería" que hacemos, tampoco es una forma lógica de trabajar. No es bueno llevar el tiempo tan marcado para realizar las entrevistas de trabajo a los candidatos, porque tienen que durar el tiempo necesario para poder recopilar la información que precisamos para saber con seguridad si ese candidato encaja con el perfil o no. Hay veces que la rapidez en la realización de la selección nos genera mucho más trabajo, en vez de quitárnoslo.

Hay entrevistas que duran menos de 20 minutos y con este tipo de actuaciones no hacemos más que desacreditar nuestra profesión. En menos de 20 minutos, por lo general, no se puede hacer una idea clara de un candidato para cualquier puesto de trabajo. Hay profesionales de los recursos humanos que dedican más tiempo para tomarse un café que para realizar una entrevista de trabajo y con esto que cada uno que saque sus propias conclusiones.

Luego nos quejamos de que los candidatos mienten en sus CV, sin embargo, ¿qué ejemplo les estamos dando muchas veces los profesionales de los recursos humanos? Les pedimos puntualidad, seriedad, humildad, sinceridad, veracidad, etc. a ellos en sus candidaturas y nosotros muchas veces no les damos a ellos esto. ¿Cuántos profesionales de los recursos humanos mienten a los candidatos en las condiciones a ofrecerles, en el tipo de puesto, etc.?

Esto se ha convertido en un teatro en ver qué parte hace mejor su papel y finalmente se lleva el gato al agua. Sin embargo, seamos realistas y ninguna parte gana. Si un profesional de recursos humanos miente a un candidato y, por ello, acepta el puesto tarde a temprano al incorporarse al puesto se dará cuenta de la realidad. La perjudicada, en este caso, la empresa que es la que ha dado mala imagen a través de la persona que hacía las entrevistas. Si miente el candidato puede que consiga una vez el puesto, sin embargo, se está mintiendo a el mismo y se desacredita el solo.

Las empresas tienen que plantearse seriamente varias preguntas ¿Dais la importancia necesaria a la selección en vuestras compañías? ¿Marcáis las pautas sobre el tipo de candidatos que queréis que seleccionen? ¿Os preocupáis por saber lo que dicen vuestros profesionales de recursos humanos en las entrevistas de trabajo?

Habrá quienes sean conscientes de esto, y para ellos, me callo, pero habrá quienes no estén realizando su trabajo en condiciones; en muchas ocasiones, los profesionales de los recursos humanos siguen indicaciones de sus organizaciones aunque no siempre. Si los empresarios no dan importancia a sus profesionales de recursos humanos, ¿cómo van a dar ellos importancia al trabajo que tienen que realizar?

Hay veces que los profesionales de recursos humanos nos justificamos de no hacer bien nuestro trabajo en no tener tiempo y esto es una mera excusa. Lo que más cuenta es querer hacerlo porque tiempo siempre hay para lo que cada uno queramos.

Tenemos que volver a recuperar la normalidad y conseguir dar, de nuevo, seriedad e importancia a nivel global a la selección de personas. Tenemos que tener profesionales que disfruten con la realización de este trabajo y que se dediquen a esto porque realmente les gusta.

4 comentarios:

Senior Manager dijo...

Muy buena reflexión Juan. Me gustó cuando señalaste el hecho de que nadie comprueba la infromación del CV con sosportes y también la comparación del teatro aplicada al proceso de selección, pero sobre todo me gustó cuando apuntas que la selección es un arte, porque entonces los responsables son en esencia artistas y por ende deben darle su toque personal a algo que también debería ser ciencia.
Slts
SM

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola SM,

Por supuesto yo creo que en el arte de seleccionar los que nos dedicamos a los recursos humanos tenemos que aportar nuestro toque personal en la forma de plantear y de hacer las entrevistas. Porque no hay una única forma de hacer las entrevistas bien.

Nos permite poder personalizarlas a nuestro gusto y medida sin olvidar en ningún momento la finalidad de la misma y que hay que ser profesionales en su ejecución.

Me alegra que te parezca interesante mi reflexión.

Saludos,

alfredus dijo...

Juan,
soy un descreido de la mayoria de los departamentos de recursos humanos que tienen las empresas españolas y sin ser profesional de la selección me da vergüenza algunas empresas de selección con las que he tratado como candidato o como cliente para contratar.
Por un lado los departamentos de RRHH no son estratégicos en la mayoría de las empresas con lo cual..., y por otro las empresas de selección crean expectativas insultantes en los candidatos, despues no se cumplen y la inversión en selección se convierte en gasto porque aparece la rotación de los recien incorporados.
Saludos

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Alfredus,

Gracias por participar.

Efectivamente algunas empresas de selección dejan mucho que desear tanto para los candidatos como para las empresas usuarias, sin embargo, no todas son así.

Otro problema real es que muy pocos departamentos de recursos humanos forman parte de la estrategia fundamental de sus organizaciones y eso les hace ir en desventaja muy a su pesar.

Luego esta la falta de transparencia de algunos profesionales de los recursos humanos que venden montañas de humo a los candidatos para lograr incorporarles. Posteriormente descubren la realidad y salen lo antes posible de esa organización.

Esto va en perjuicio de sus organizaciones porque la inversión se convierte en perdida que requiere nueva inversión para suplir la marcha de los que acaban de llegar.

Entiendo que seas escéptico, sin embargo, decirte que no todos los profesionales de los recursos humanos somos así.