Mostrando entradas con la etiqueta recesión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recesión. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de agosto de 2009

PRESTACIÓN POR DESEMPLEO EXTRAORDINARIA DE 420 EUROS

Finalmente, tras mucha especulación, este pasado jueves se ha publicado el Real Decreto Ley 10/2009 del 13 de agosto, por el que se regula el programa temporal de protección por desempleo e inserción en el que nuestro gobierno va a invertir 640 millones. Esta ayuda se podrá comenzar a solicitar desde este lunes 17 de agosto de 2009 en la oficina de empleo de cada solicitante.

Antes de pasar a analizar esta nueva medida en detalle, comentaré que este tipo de medidas, bajo mi punto de vista, no dejan de ser una medida electoralista pasiva de nuestros políticos que no ayuda en nada a salir del desempleo o a encontrar trabajo.

Inicialmente, se dijo que esta ayuda sería para todas las personas desempleadas que hubiesen agotado ya su prestación por desempleo, sin embargo, si leemos el real decreto, no es tan bonito como lo pintan.

Según el artículo 5.2 la duración máxima de esta prestación por desempleo extraordinaria será de 180 días, es decir, 6 meses. Además, está restringida en el tiempo: supone que sólo podrán acogerse a esta medida aquellas personas que agoten su prestación por desempleo entre agosto (se modifica por el mes de enero) de 2009 y enero de 2010 ambos inclusive. Ningún artículo del real decreto establece que se pueda prorrogar el percibirla más allá del período máximo. En los medios de información, afirmó la vicepresidenta que se podría prorrogar siempre y cuando la tasa de desempleo a partir de enero sea igual o superior al 17% (s
uprimido lo del porcentaje por el Gobierno en septiembre).

El artículo 2 del Real Decreto contempla que personas pueden ser beneficiarios de esta ayuda extraordinaria y los requisitos que deben cumplir.

1.- Personas desempleadas menores de 65 años.


2.- Haber extinguido por agotamiento la prestación por desempleo de nivel contributivo dentro del período de duración del programa y no tengan derecho al subsidio por desempleo. Las personas que hayan agotado también el subsidio por desempleo dentro de este período podrán acogerse a esta ayuda siempre que cumplan el resto de requisitos.

3.- Carecer de rentas de cualquier naturaleza, superiores en cómputo mensual al 75 por ciento del salario mínimo interprofesional. Esto por supuesto se refiere a la unidad familiar ya que el esta normativa matiza diciendo
“A estos efectos, aunque el solicitante carezca de rentas, en los términos anteriormente establecidos, si tiene padres y/o cónyuges y/o hijos menores de 26 años o mayores con discapacidad o menores acogidos, únicamente se entenderá cumplido el requisito de carencia de rentas cuando la suma de las rentas de todos los integrantes de la unidad familiar así constituida, incluido el solicitante, dividida por el número de miembros que la componen, no supere el 75 por ciento del salario mínimo interprofesional, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias.”

Para los que no lo sepan las cuantías del salario mínimo interprofesional para este año 2009 están fijadas en 20,80 €/día o 624 €/mes, según que el salario esté fijado por días o por meses.

Por supuesto, se exige que las personas desempleadas, en el momento de solicitar esta ayuda, estén inscritas como demandantes de empleo. También se establece que los Servicios Públicos de Empleo de las Administraciones Públicas competentes definirán los contenidos del itinerario de inserción laboral en el que deben participar los beneficiarios de estas ayudas como requisito imprescindible.

Este real decreto establece que no podrán beneficiarse de este programa de ayudas:

A) Los trabajadores que agoten el subsidio por desempleo para mayores de 52 años establecido en el artículo 215.1.3 de la Ley General de la Seguridad Social.

B) Los trabajadores fijos discontinuos que, mientras mantengan dicha condición, agoten la prestación por desempleo o los subsidios por desempleo durante los períodos de inactividad productiva.

C) Los trabajadores que agoten la prestación por desempleo o los subsidios por desempleo durante la suspensión de la relación laboral o la reducción de la jornada de trabajo en virtud de Expedientes de Regulación de Empleo.


La solicitud deberá presentarse dentro de los 60 días (2 meses) siguientes al agotamiento de la prestación de nivel contributivo o el subsidio por desempleo.

Esto es muy bonito, sin embargo, a mí me surgen una serie de preguntas:

¿Qué pasa con las personas que cumplan estos requisitos y que se quedaron sin prestación o subsidio antes del 1 de agosto? Pues desgraciadamente, no cobran.

¿Qué pasa con las personas que cumpliendo estos requisitos agoten la prestación o el subsidio en febrero del 2010? Pues que no cobran.

Luego, las personas que no tengan ingresos pero su unidad familiar supere en total de ingresos el 75% del salario mínimo interprofesional… no cobran.

La ayuda es de 420 euros al mes, algo que para muchos no hace más que ayudar a sobrevivir… pero no todo el mes. Porque les pregunto yo a todos los políticos ¿ellos vivirían con 420 euros? Simplemente, en comida y gastos domésticos se va más dinero, además de los recibos de gastos…

Nuestros políticos, del bando que sean, viven en otra realidad. Lo que no les vendría mal es vivir un mes como una familia normal española. Así, seguro que se preocupaban realmente por reactivar el empleo y no crear medidas que simplemente parchean pero no solucionan. Este tipo de ayudas conllevan que determinados segmentos de la población se vuelvan dependientes de “Papa Estado”.

No olvidemos que no todas las personas que están apuntadas como desempleadas están buscando trabajo, ni quieren trabajar y pregunto yo ¿esto se controla? Podría afirmarlo con un rotundo no. No se vigila ni se incentiva a que las personas hagan cursos de formación adecuados ni se orienten laboralmente aquellos segmentos que precisen ambas cosas.

Tampoco hay que olvidar que las cifras del desempleo se pueden falsear fácilmente; para empezar las personas desempleadas que estén realizando un curso de formación no aparecen en los listados de esos meses que dure su curso como parados. Y tras la finalización del curso tienen que ir a reavivar su oferta de empleo. Pero lo peor de todo es que si surge alguna oferta laboral, estos que están en formación, no la reciben porque “oficialmente” no están parados.


lunes, 6 de octubre de 2008

CUANDO NOS QUEDAMOS SIN TRABAJO

La crisis económica extendida mundialmente, lleva ya unos meses en nuestro país, donde lo peor, según dicen, está aun por llegar.

Las congelaciones salariales, los expedientes de regulación de empleo en muchas empresas de distintos sectores empresariales van a comenzar a ser lo más habitual en los próximos meses. Desgraciadamente, creo que no es ser negativo sino realista.

En estos tiempos de crisis el tener trabajo o conservar el que se tiene es todo, un logro aunque no le deis importancia.

La crisis comienza a hacer estragos y en este mes de septiembre donde más gente se agolpa no es en los estadios de fútbol para animar a sus equipos, ni en los centros comerciales para equipar a los tiernos infantes para la vuelta al colé sino en las filas de las oficinas de empleo que no dan abasto frente a los aluviones de personas que diariamente están pasando a engrosar las temidas listas del paro.

Hay quien piensa que esto no va con ellos. Pero no es así porque cualquiera puede pasar de la noche a la mañana de tener trabajo o no tenerlo y tener que ponerse a buscar otro con rapidez.

Las compañías, en épocas de crisis, tienen que apretarse el cinturón y reducir gastos y mantener al personal justo y necesario. Además, hay que partir de la premisa que todos somos prescindibles.

Aun se agrava más la situación porque ya no solo hay que contar con la gente que tenía trabajo y que ahora está dejando de tenerlo sino que también está aumentando el paro de las personas menores de 30 años que se incorporan al mercado laboral por primera vez; este año se ha incrementado en comparación con las cifras del año anterior en más de un 30%.

También, nuestro gobierno ha pasado de la situación de “papeles para todos” que estaba garantizando a todos los inmigrantes a la prudencia de dar prioridad a las personas españolas para acceder al empleo vacante.

Cuando la necesidad aprieta, como ahora, los nacionales de nuestro país están dispuestos a trabajar en profesiones que hace no tanto rechazaban y necesitaban ser cubiertas por personal inmigrante de diferentes países (construcción, agricultura, hostelería, etc.). Esto hace que en las oficinas de empleo se vivan situaciones dramáticas, protagonizadas por personal inmigrante que necesitan trabajar para poder permanecer legalmente en nuestro país.

El nuevo segmento de población más afectado por el desempleo va a ser los jóvenes recién incorporados al mercado laboral tras la finalización de sus estudios. Nuestros jóvenes están cualificados por encima de las necesidades para muchos de los trabajos que se demandan por las empresas. A los recién incorporados al mercado laboral mi consejo es que bajen a la realidad para no estrellarse. No se puede empezar arriba del todo. Hay que ir subiendo, poco a poco.

Es normal que los jóvenes quieran encontrar un trabajo relacionado con sus estudios e intereses. Sin embargo, antes que estar parados es preferible trabajar en algún otro trabajo menos cualificado hasta que se obtenga un trabajo acorde al perfil y formación.

Si no siempre queda la opción de seguir formándose en aquellas materias más demandadas que os pueden abrir nuevas puertas. Lo que no es nada positivo es quedarse inactivo, sin hacer nada, esperando a que alguien llame a la puerta. Tampoco hay que dejarse llevar por el pesimismo; desgraciadamente no ayuda.

En épocas de crisis hay que prepararse más concienzudamente porque hay más competencia. Ahora mismo, las empresas vuelven a dominar hasta que la situación económica mejore y tienen variedad donde elegir.

Es increíble como en los tiempos que corren los demandantes de empleo siguen cometiendo errores básicos como:

- No saber venderse a través de su carta de presentación o currículum; al fin y al cabo, es lo que abre o no las puertas hacia el empleo buscado. No conviene enviar el mismo CV a todas las ofertas de trabajo ya que hay que adaptar el mismo a cada oferta, destacando aquellos aspectos del perfil que más encajen con los requisitos solicitados para cada oferta de trabajo.

- No usar todas las vías posibles de búsqueda de empleo. Hay que organizarse y usar la multitud de portales de empleo que existen en la red. Habrá que consultar los periódicos de empleo, usar los contactos disponibles, porque nunca se sabe quien puede proporcionar el empleo, a veces las personas que menos esperáis.

- Prestar atención a los pequeños detalles que dicen mucho (vestimenta, puntualidad, educación, etc.) y que muchos pasan por alto.

Hay que ser previsores y apretarse el cinturón por si acaso cuesta encontrar empleo más de los que se piense. Se puede vivir sin caprichos una temporada sin problemas. Es cuestión de saber priorizar y de tener control mental.

Aun así, no se debe dramatizar, insisto, porque la economía va por ciclos y ahora toca la parte mala.

Las personas sin trabajo han de buscar sus oportunidades en los nuevos nichos de empleo y en las profesiones con escasez de profesionales. Nunca es tarde para reorientar una carrera profesional y más si la búsqueda de ciertos perfiles está en la actualidad totalmente parada por la crisis. Hay que saber adaptarse a las necesidades para superar las adversidades que tenemos en las diferentes épocas de nuestra vida.

Sin embargo, los profesionales de los recursos humanos debemos unirnos y brindar nuestra ayuda a todas las personas que la puedan precisar de cara a aconsejarles de qué forma pueden conseguir un empleo, como enfocar su CV, qué curso realizar...

A veces, el sufrir situaciones complicadas de necesidad como el quedarse sin trabajo hace que uno se bloquee sin ver salida al final de túnel. Así que, como ya han hecho otros bloggeros como Senior manager, brindo mi modesta ayuda a todo aquel que pueda necesitar algún consejo de cómo afrontar su carrera profesional desde el desempleo.

Ante todo mucho ánimo y paciencia. No se puede tirar la toalla y hay que seguir llamando a todas las puertas posibles porque al final darán sus frutos.