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lunes, 26 de octubre de 2009

TODO EL MUNDO SABE DE RECURSOS HUMANOS EN LAS EMPRESAS

Sí, seguro que os habéis encontrado con gente que dice saber de todo en vuestras empresas, y sobretodo, de Recursos Humanos. Vamos, que estáis en ese puesto por su buena voluntad, pero seleccionar un par de personas en dos meses, tampoco es para tanto.

¡Listillos! Son los que lo saben todo, sin necesidad de profundizar en ninguna temática y discuten hasta los más reputados expertos y estudiosos sobre cualquier materia. El sabio refranero español dice “dime de que presumes y te diré de que careces”. Además en la gran mayoría de las ocasiones, los consejos de este tipo de personajes suelen ser lo contrario de lo que te indican.

Hoy les dedico un capítulo a estos “profesionales” presentes en casi todas las empresas, que osan opinar y debatir sobre las disciplinas de otros departamentos incluso, claro está, del área de recursos humanos.

Esto pasa en primer lugar porque es una materia o disciplina muy general en la que abundan profesionales de los perfiles más variopintos. Al no existir una formación académica universitaria específica, son diversas las carreras que tratan parcialmente el tema de los recursos humanos. Curiosamente, sí que hay postgrados específicos y másteres que tratan con detenimiento la gestión de personas, sin embargo, siempre desde un punto de vista teórico/práctico, no real.

Como ocurre en la mayoría de las carreras universitarias, la experiencia profesional debería aportar unos conocimientos sobre la gestión de personas a todo aquel con perfil medio o alto que tengan equipos de personas a su cargo. Pero la práctica es totalmente distinta: los responsables de equipos, especialmente aquellos que han promocionado recientemente, tienen que aprender sobre la marcha a seleccionar a sus equipos, a solucionar conflictos, a supervisar el trabajo, a comunicarse, a motivar, etc. No reciben una formación homogénea y depende mucho de la organización de la que formen parte y de los responsables que tengan.

Por otro lado, aquellos que llevan mucho tiempo gestionando equipos se creen “dioses” sin pararse a pensar si gestionan y motivan adecuadamente a sus personas y tampoco se molestan en conocer la opinión de sus equipos porque lo dan por hecho. Eso sí, cuando sus equipos pecan de mucha rotación, de bastantes conflictos internos, etc.; ellos se lavan las manos diciendo que eso pasa en todas partes, sin hacer autocrítica y preguntarse ¿Por qué eso no pasa en todos los equipos de trabajo de su organización? o ¿Qué hacen los otros gestores de equipo que no hagan ellos?

También existen los burócratas de los departamentos de recursos humanos que se piensan que desde sus “urnas de cristal” pueden gestionar a las personas adecuadamente, olvidándose que necesitan tener un contacto directo en cuanto a comunicación con los gestores de equipos para poder anticiparse y aportar soluciones o alternativas adecuadas a las diversas controversias que se presenten. Los departamentos de recursos humanos tienen amplios conocimientos teóricos sobre procesos de selección, planes de carrera, sistemas de evaluación del desempeño, técnicas de motivación, etc. que conocen de forma general y les falta conocimiento con detalle la globalidad del sector y puestos de su organización para conocer todas sus especificaciones y, a partir de ahí, poder trabajar de forma específica y práctica con conocimiento de causa. Para ello, es fundamental que los miembros de los departamentos de recursos humanos observen el día a día de sus organizaciones e interactúen con todos sus miembros.

Además, los gestores de equipos de personas deben recibir ayuda para poder evaluar cómo desempeñan su labor de gestión de personas con la colaboración de los profesionales de recursos humanos.

El problema fundamental hoy en día es que los gestores de equipos ven a los departamentos de recursos humanos de sus empresas en otra dimensión a la que viven ellos, cuando en el fondo, están en el mismo plano escénico; lo único es que se deben de complementar, escuchar, comprender y aceptar tal y como son unos y otros.

Para ello, se debe de reconsiderar el papel de los departamentos de recursos humanos para que sean estratégicos y para ello, deben ser independientes, sin recibir presiones de la cúpula directiva ni de los trabajadores que les influyan, pero integrados en la unidad. Son un departamento interno que debe buscar el consenso y la mejor solución en cada asunto, sabiendo qué opción debe defender, teniendo en su punto de mira el bien de la empresa y el de los trabajadores al mismo tiempo.

Desgraciadamente, muchas organizaciones no están preparadas porque siguen viendo a las personas como un número más, sin considerarles parte fundamental, por lo que no hay que contar con su opinión. Gran error.

Pero visto desde fuera, el departamento de recursos humanos suele verse como prescindibles o fácilmente cuestionable por el resto de los miembros de sus compañías porque no se ve qué valor aporta a la empresa, sobretodo, cuando todos los departamentos tienen alguna labor común.

Llevar a cabo una entrevista, no consiste en invitar a alguien y hablar por hablar... ¿Cuántas personas en una organización saben realizar una entrevista por competencias para seleccionar a profesionales de cualquier campo? Me atrevería a afirmar que muy pocos. Muchas veces se hacen entrevistas dando importancia a cosas que no la tienen, pasando por alto sus valores competenciales existentes y potenciales.

Mientras los profesionales de recursos humanos no nos unamos por buscar una especialización y homogeneidad en los procedimientos de gestión de personas, seguiremos malviviendo y haciendo labores administrativas y de personal que se hacen de cualquier forma y por ello las pueden efectuar cualquiera porque no las consideran importantes.

¿No es importante saber retener a las personas con talento en cada empresa? Yo creo que sí pues son muchos aquellos que todavía piensan que el que no esté contento ya sabe donde esta la puerta y otros se piensan que sólo es cuestión de pagar más o de prometer cosas generales para que se calmen. Pero retener a una persona supone más que llevar a cabo acciones. Esto requiere un seguimiento de los trabajadores para saber cómo se encuentran en cada momento mediante un plan empresarial de personas coordinado.

¿Qué opináis?

miércoles, 1 de abril de 2009

“MI EMPRESA ES UN COLADERO”

Vuestras empresas, aunque no lo creáis, están trasmitiendo su imagen 24 horas los 365 días del año por los canales y formas más dispares que os podáis pensar. Por lo tanto, debéis de prestar más atención a lo que se piensa y se comenta de vuestras compañías, no sólo dentro de vuestras filas sino también fuera.

Por eso, es importante que actuéis de forma profesional con todo el mundo para que nadie tenga ningún motivo objetivo para poder hablar mal de vosotras. Por ejemplo, ex trabajadores decepcionados porque no se cumplieron las expectativas que les prometisteis, pueden hacer mucho daño porque el mensaje que van a trasmitir no será positivo y pueden llegar a muchas personas porque el boca a boca corre muy deprisa.

Luego debéis preocuparos por que vuestras compañías se den a conocer en los canales adecuados, haciendo las correspondientes campañas de difusión. Además, siempre es recomendable sondear los canales que más os interesen (universidades, centros de negocios, etc.) intentando averiguar qué imagen que se tiene de vuestras empresas y si se os conoce. En caso de que la imagen que se tenga sea mala, será necesario invertir en un esfuerzo radical para cambiarla; en caso de que no se conozca, quedará patente que no se han hecho campañas de marketing adecuadas.

Es decir, vuestra empresa tiene que vender imagen para que las personas incorporadas recientemente al mercado laboral y los candidatos experimentados con mayor valía tengan interés en querer trabajar en vuestra compañía.

En caso de que los candidatos con más talento no intenten ser seleccionados por vuestras empresas es significativo de que no os ven atractivas por lo que sea y debéis averiguarlo para ponerle remedio. Por ejemplo, imaginaros que a vuestras empresas las ven como una buena opción para formarse y adquirir experiencia en forma de rodaje durante un período de tiempo limitado, para así poder dar el salto a empresas de mayor renombre e interés para los profesionales de vuestros sectores.

Si esto que menciono ocurre con vuestra empresa, está claro que os hace bastante daño y deberéis acabar con ello porque como dice este refrán “cuando el río suena es porque agua lleva”.

Habrá que actuar rápido e intentar hacer más atractivas a vuestras organizaciones para que os vean como una alternativa de futuro y eso se tiene que hacer con cambios radicales prolongados en el tiempo que tienen que ser promovidos por la dirección organizativa de las compañías.

También debéis prestar atención a las políticas de reclutamiento de personal para que consideren a vuestra empresa como selecta a la hora de seleccionar a su personal y que no os vean como un saldo en el plan de “echa ahí tu currículum porque cogen a todo el mundo”. El hecho de no tener demasiados candidatos donde elegir, supondrá que la imagen no es buena, además de que las condiciones ofertadas serán menos atractivas.

Las empresas deben tener unos mínimos de calidad para que los profesionales que entren tengan unas características concretas que ayude a dar prestigio a vuestras empresas. La labor reclutadora la tienen que realizar los departamentos de recursos humanos, sabiendo vender de forma adecuada a sus compañías. Eso sí, no sólo se consigue con buenos profesionales de personal sino que también sus compañías tienen que darles margen a los mismos a nivel de condiciones para que en conjunto tengan un paquete de condiciones atractivas para el mercado, que hagan que los candidatos os vean como muy buena alternativa para trabajar ahí y poder hacer planes de futuro.

Porque no olvidéis que los seleccionadores de personal no pueden hacer milagros, ni vender montañas de humo, que luego no se realizan. Es decir, tienen que intentan reclutar a los mejores exponiendo claramente todas las condiciones actuales y las posibilidades de futuro de forma concreta. Hay que ser claros y que las personas que sean seleccionadas se vayan a vuestras empresas convencidas realmente y no porque se les han contado cosas que nunca se producirán porque tarde o temprano se darán cuenta y esto se llama mentir.

Si vuestras compañías están por debajo del mercado va a ser muy complicado llamar la atención de un gran volumen de candidatos de calidad y en caso de que se vaya alguno con vosotros, será de forma temporal hasta que le salga otra oferta mejor. Por ejemplo, imaginaros que vuestra compañía ofrece solamente un salario competitivo como todas, contrato indefinido y poco más. Luego otras muchas del sector ofrecen eso que tenéis vosotras más una serie de beneficios sociales (seguro medico, ticket de comida, planes de pensiones, ayudas al estudio, etc.) garantizados para todos los trabajadores que se incorporen a ellas. Pues esta claro que los candidatos, en caso de tener opción de elegir, van a tener claro irse a la compañía que les ofrezca la mejor opción a escala global como es lógico. Porque de ser vosotros los candidatos ¿qué haríais?

Cuando se reclutan personas, se hace con hechos concretos y no con posibilidades futuras de buena voluntad que no se saben si se llegarán a llevar a cabo en algún momento.

Recordad que todas las personas de vuestras compañías son importantes y que hay que saber retenerlas para poderlas sacar rendimiento. Una persona recién incorporada, para que aporte valor a lo que hace, tiene que pasar un período mínimo de adaptación entre 4 y 12 meses en función de las capacidades de cada trabajador.

De todas formas esto es la pescadilla que se muerde la cola porque muchas veces las empresas echan la culpa de esto a sus departamentos de recursos humanos sin querer escuchar sus peticiones.

Muchas veces las empresas les dicen a sus departamentos de personal “necesitamos a tantas personas” pero no exigen personas con calidad porque sólo tienen en cuenta el número de forma global. Siempre es preferible incorporar pocos y buenos que muchos y malos. Suele ocurrir que es necesario bajar el listón para captar a candidatos.

Con todas estas cosas que he comentado, la empresa esta vendiendo imagen que llega a las personas e instituciones. Es duro asumir que vuestra compañía tiene mala imagen, sin embargo, es mucho peor, no querer ver la realidad tal y como es.

Ahora mismo, tal y como esta la situación, los candidatos van a ser menos selectivos y les dará igual una empresa que otra, a pesar de que en otras circunstancias, no hubieran mandado su candidatura a más de una a la que lo han hecho. Pero está claro que en el momento que tengan oportunidad, se irán de la empresa.

Así que las empresas debéis de averiguar qué imagen se tiene de vosotras a todos los niveles, con resultados objetivos que no dejen lugar a dudas. Así que manos a la obra o,... ¿tenéis miedo a lo que os vais a encontrar?