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Este año esta siendo muy intenso, lleno de altos y bajos. Así que ha llegado el momento de decir “adiós” de forma temporal porque me tomo unas semanas de descanso para volver con energías renovadas.
Por supuesto, que esté inactivo en publicaciones no quiere decir que lo esté estas semanas en temas sobre los que hablar porque pensaré sobre nuevos contenidos. También debo meditar sobre cómo introducir varias secciones que llevo en mente y cómo enfocar otros temas relacionados para el blog. Las vacaciones también son una buena época para plantearse qué hacer en muchos aspectos.
Desearos a todos vosotros que paséis buenas vacaciones, estéis donde estéis y que volváis con el chip cambiado para afrontar vuestra situación personal de la mejor forma posible.
Estas semanas no será por temas a los que poder acudir para entreteneros porque otra cosa no, pero variedad de temas hay en este blog.
Bueno espero reencontrarme con todos vosotros a la vuelta de mi descanso que está previsto aproximadamente para la segunda quincena de agosto día arriba día abajo.
Cada día adquiere mayor importancia el aprender a sacarnos partido de una forma efectiva que haga que nos diferenciemos del resto.
En la actualidad, esto adquiere mayor relevancia debido a las épocas adversas en el ámbito global que estamos viviendo. El resultado es que cada vez hay menos oportunidades laborales pero mayor competencia.
Debéis veros como un producto con marca blanca que estáis dentro del lineal de una gran superficie (ofertas de trabajo de una compañía) y que debéis de buscar la forma que haga que os “adquieran”. No ya por el servicio que prestáis, sino por algo que os haga tener un valor añadido.
Inicialmente, debéis de buscar el público objetivo al que queréis llegar para enfocaros y llamar su atención y os quieran conocer. Debéis saber sacaros partido con una exploración con detenimiento de vosotros mismos.
La marca personal según William Arruda es “la manera de clarificar y comunicar aquello que nos hace diferentes y especiales y de emplear esas cualidades para guiar nuestra carrera o tomar nuestras decisiones estratégicas. Se trata de comprender cuáles son los atributos, fortalezas, habilidades, valores y pasiones que nos hacen únicos y de emplearlos para diferenciarnos de nuestros competidores y de nuestros iguales.”
Para comenzar, vendrá muy bien que hagáis un análisis DAFO interno y externo: tendréis que hacer un cuadro que recoja por un lado vuestras debilidades y fortalezas y de otra parte debéis recoger las amenazas y oportunidades externas. Este es el punto de partida que os ayudará a comenzar a plantear el plan de acción desde el que trabajar para diferenciaros. No es cuestión de poner “mogollón” de cosas en cada apartado sino que con 3 ó 4 aspectos en cada uno es más que suficiente para trabajar. Así priorizáis los puntos sobre los que trabajar
El veros como una marca conllevará que podáis ampliar vuestro campo de visión, barajando nuevas vías de negocio hasta entonces no planteadas.
Vuestra estrategia tiene que ser a largo plazo, apoyándoos en vuestros valores que os permitirá mostraros al mercado mediante un “plan de marketing” muy enfocado a las personas y sectores a los que os interese llegar.
Debéis aprender a relacionaros para saber llegar a los sitios que os proponéis. Necesitáis a los demás para daros a conocer. Así que ya sabéis. Debéis plantearos en primer lugar qué pueden precisar de vosotros, para que, una vez que tengáis una respuesta clara a esto, podáis fidelizarlos.
Igualmente no olvidéis que ningún producto puede llegar a todos los públicos porque, por muy buen producto que seáis, es imposible gustar a todo el mundo. Así que debéis de preguntaros: ¿hacia qué publico y sector enfocaros? A veces, el error de no tener éxito es una mala identificación de vuestro público objetivo.
Tenéis libertad profesional para saber qué os interesa en cada momento y no debéis aceptar todas las posibilidades que os salgan porque las decisiones precipitadas pueden tener un efecto negativo por no confiar en vuestros instintos o posibilidades. Así que será necesario escucharos a vosotros mismos para tener muy claro qué queréis para vosotros y que no. Esto denota que tenéis criterio y que no os vale cualquier cosa.
Para llegar a los demás como producto y convencerles, debéis centraros en la resolución de sus problemas, es decir, facilitarles soluciones globales que les hagan confiar plenamente en vuestro producto en particular, que os hace ser únicos con vuestras fortalezas y cosas a mejorar. Porque no olvidemos que el producto perfecto no existe sino que, lo que prima, es el que mejor se adapte a lo que necesita el potencial cliente tras analizar el mercado. 
La diferenciación tiene que ser profesional tras estudiar muy bien de qué forma la debéis vender. Hay gente que confunde la diferenciación con dar la nota. Si queréis dar la nota en una entrevista lo conseguiréis disfrazándoos de Abeja Maya, sin embargo, esto no hará mostraros de una forma adecuada porque desviará la atención de lo realmente importante.
El conseguir potenciar vuestra marca personal requiere mucha observación, planificación y organización con esfuerzo y dedicación. Debéis ir paso a paso, destacando en los foros adecuados que os hagan adquirir un prestigio o valor. Os vendrá muy bien la experimentación y diversificación, utilizando diversas herramientas que os ayuden a llegar a mostrar todo vuestro potencial. El destacar conlleva esfuerzo y es un camino de largo recorrido, sin embargo, si tenéis calidad, antes o después, brillaréis con luz propia. Tener pasión en lo que hacéis es vital ya que eso transmite a los demás motivación por lo que hacéis y queréis.
Así que ya sabéis, debéis buscar nuevos caminos de búsqueda de oportunidades laborales. Ampliaréis vuestras miras más allá de los medios tradicionales de búsqueda mediante la investigación. Puede ser que algunas fórmulas os hagan ser escépticos. Sin embargo, yo os animo a que les deis una oportunidad, probándolas y buscándoles vuestro beneficio y utilidad. Debéis de dar una oportunidad a las herramientas 2.0 que llegan de forma imparable.
No es cuestión de daros a conocer sino de conseguir que no os olviden porque habéis dejado huella por algún aspecto vuestro.
¿A que esperáis?
La envidia es mala compañera de viaje porque es un cómplice agónico que nos va a ir destruyendo. Cada vez quiere más, haciéndoos ver los triunfos de los demás “como vuestro tesoro” que también os corresponde a vosotros. Y digo yo ¿qué habéis hecho vosotros para merecerlo? Esto es lo que os debéis plantear las personas envidiosas porque los triunfos requieren esfuerzo y preparación de forma ordenada.
Normalmente salvo raras excepciones, las personas dependientes y pesimistas suelen ser unos grandes envidiosos, intentando vivir de sus penas sin afrontar y superar sus verdaderos miedos internos que les permitan avanzar hacia delante. Este tipo de personas son verdaderos consumidores de los demás, intentando transmitirles esa forma de actuar a los que tienen cerca porque sólo saben hablar de que desgraciados son y os intentarán hacer desistir de vuestros planes, no por ayudaros, sino por envidia de no ser capaces de hacerlo ellos. Por eso, este tipo de personas, cuanto más lejos mejor.
Los envidiosos patológicos son “unos grandes mediocres” que intentarán llegar lo más lejos posible intentando cortar las alas a las personas que realmente vais por el camino que lleva al triunfo. Quieren quitaros la iniciativa y hacer que os quedéis como estáis, estáticos para que no avancéis y triunfe la mezquindad. Así que de los primeros que os tenéis que fiar es de vosotros mismos y desconfiar de aquellos que intentan frenar todos vuestros planes por muy cerca que puedan estar de vosotros porque a veces son las personas que menos os esperáis las que intentan llevaros al mal camino.
Cuando se hable de vosotros lanzando falsos rumores para poneros piedras en el camino o trayectoria que seguís, es porque vais por el camino correcto y eso a muchas personas envidiosas les molesta porque no soportan ver triunfar a otros al no ser ellos capaces de hacerlo por sus propios medios. Cuando las cosas os van peor, seguro que no tenéis gente de este tipo frenándoos sino haciendo que os regocijéis en vuestra pena, sin daros herramientas para intentar ayudaros a evolucionar.
La mejor arma para hacer frente a las personas envidiosas es ignorar su presencia, mostrando que en realidad os da igual y que nos os vais a parar por mucho que intenten cortaros en seco por las estrategias mas rastreras que os podáis imaginar. Los envidiosos intentan manipular porque es el único argumento que conocen para poder llegar a su lugar.
Esto hará que se carcoman por dentro porque van a darse cuenta que no pueden con vosotros porque estáis inmunizados y sabéis cual es vuestro papel, sin cejar en el intento porque sois fuertes mentalmente. Pensad que entrar en su juego nos va a traer nada bueno más que despistaros de vuestro verdadero objetivo conseguir lo que os proponéis hacer porque lo valéis.
Por ello, lo mejor es intentar pasar lo más desapercibido posible para no llamar la atención de los envidiosos que los hay en todas las partes y para cuando se puedan enterar sea demasiado tarde. No debéis ocultar las cosas buenas que consigáis por vuestros medios, sin embargo, tampoco debéis alardear de las mismas para evitar a cuantos más envidiosos mejor.
Además no olvidéis que todos, en el fondo, en algún momento de vuestras vidas, habéis sentido envidia del prójimo porque siempre tendemos a compararnos con los demás y aquí esta el problema. Pero esta envidia, mientras no se externalice, no será mala. Quizás os presione para mejorar. Al compararos con otros siempre vais a querer más.
La diferencia es que la gran mayoría de las personas asumís que todos los triunfos no pueden ser para vosotros porque es ley de vida y es más, al final, hasta os alegráis de verdad por los logros de las personas de vuestro círculo más cercano. El problema es la minoría de personas que se quedan anclados en la envidia por no madurar adecuadamente, sufriendo toda su vida e intentando hacérselo pasar mal a los demás, independientemente de que sea de forma consciente o inconsciente.
Como decía Schopenhauer “La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestran cuanto se aburren”
Por lo tanto, ya va siendo hora de que los seres humanos nos comportemos de forma correcta porque cada vez se están perdiendo más los valores, haciendo que imperen más las envidias entre las personas. Cuanto más envidioso demostréis ser, más argumentos daréis para mostrar al mundo vuestras imperfecciones no superadas.
Desde hace ya un tiempo, las empresas se encuentran en pleno proceso de recorte de gastos evitables que les permita, por encima de todo, mejorar su perjudicada situación económica.
A la hora de decidir de qué partidas presupuestarias se pueden reducir gastos hay que tener una visión global y objetiva. No sólo hay que reducir costes de personal porque esto no es todo. En más de una ocasión habrá que reducir personal muy a pesar de las compañías, sin embargo, hay que intentar que sea la última opción.
Las reuniones en otros emplazamientos son necesarias. Muchas empresas se han expandido y tienen oficinas en otras provincias, otros países e incluso, en otros continentes. Pero no por ello, han de estar sin comunicación con la central. El coste que suponen los viajes de empresa a las arcas de las compañías, en muchos casos podrían reducirse considerablemente.
Es una cuestión problemática pues afecta, en gran medida, a la cúpula directiva y mandos intermedios. Muchos se dirán ¿Cómo pueden hacerlo? Muy fácil; por ejemplo, en vez de viajar en Business, viajar a partir de ahora, en clase turista hasta que las cosas vuelva a un estado de normalidad. Esto se llama dar ejemplo y que los esfuerzos y sacrificios los han de aportar todos.
Como ya he dicho, muchas empresas que tienen delegaciones en diferentes provincias de España y en otros países los desplazamientos de personal de esas compañías entre delegaciones son muy frecuentes. Determinados puestos requerirán viajar mucho más que otros (puestos directivos, responsables de departamento, comercial, etc.). Sin embargo, esto es lo de menos; lo realmente importante es preguntarse si todos los viajes que se realizan ¿Son imprescindibles? ¿Qué es superior, su coste o su beneficio a nivel global?
Soy de la opinión que muchos de esos viajes NO son necesarios. Por ejemplo, en muchas compañías se está constantemente yendo y viniendo a países muy cercanos sin plantificación, es decir, que ya que uno tiene que desplazarse a una zona concreta, haga la ronda completa en una vez. Esto ahorra tiempo y costes. No olvidemos que los vuelos no dejan de ser una pérdida de tiempo (necesaria) para reunirse en otro emplazamiento.
Las empresas deben plantearse seriamente el hacer una inversión fuerte para implantar un buen equipo de vídeo conferencias en las diversas delegaciones y reducir, así, costes de viajes. De esta forma, muchas reuniones o entrevistas se podrían realizar vía vídeo conferencia en tiempo real. Con este tipo de equipos se reducen los viajes en más de un 40% ó 50%. Es cuestión de hacer números. Por supuesto, algún desplazamiento será necesario, sin embargo, sólo se harán los estrictamente necesarios para tareas vitales e importantes.
Los desplazamientos conllevan perder mucho tiempo porque a pesar de llevar portátil y móvil de empresa no te da tiempo a atender el día a día de trabajo, haciendo que se te acumule el trabajo de oficina y vayas con excesivo retraso en cosas que no deberían esperar.
El viajar sólo cuando sea excesivamente necesario, bien justificado siempre y cuando no haya otra vía para poder solucionar el asunto.
¿Qué opináis?
Todo el mundo, al preguntársele por su trabajo, empieza a hablar sobre los puntos negativos, que suele conllevar “poner a caldo” a la empresa, compañeros, trabajo, clientes... Desgraciadamente, el ser humano, por naturaleza, suele centrarse en los aspectos negativos de las cosas sin apreciar los aspectos positivos no porque no los tengan sino porque no los sabemos valorar.
Pero debemos de saber valorar lo que tenemos y más en estos momentos. Quizás muchos de vosotros no tengáis el mejor de los trabajos, pero al menos tenéis un trabajo que, ahora mismo, ya es todo un logro. Cada uno mira por uno mismo y por su situación. De poco sirve decir que hay mucha gente que no tiene trabajo porque no sois ellos y no os ponéis en su situación, sin embargo, no os paráis a pensar lo que están pasando que en comparación con lo que pasáis vosotros en el puesto de trabajo del que tanto os quejáis no es nada.
Todo trabajo puede tener aspectos a mejorar. Cuando no son vuestros jefes, son los compañeros de trabajo que os hacen la vida imposible, o quizás las tareas que tenéis que no os llenan o satisfacen para vuestro desarrollo personal. También puede ser el tipo de trabajo o el ambiente de trabajo u otras muchas cosas. 
Pero no es bueno residir simplemente en los puntos malos. Todos los trabajos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo que pasa es que solo nos enfocamos y centramos en ver las negativas haciendo que todo gire en torno a ellas, metiéndonos en un círculo vicioso del que es imposible salir sin ver más allá.
Cada persona vive las situaciones de una forma muy distinta y se las toma de modos radicalmente opuestos y esto influye a la hora de la verdad en la manera de afrontarlo en nuestras vidas.
Quizás tengáis un jefe insoportable pero seguro que no todos los responsables de vuestra compañía son así, a pesar de que en este momento os haya tocado el que os hace la vida imposible. Toca acostumbrarse sin que os afecte o intentar cambiar la situación. En otros trabajos, serán los compañeros o las tareas o el ambiente, etc. Siempre vais a tener algún inconveniente en todos los trabajos y tendréis que aprender a vivir con él e intentar solucionarlo o ponerle un remedio que os permita llevarlo bien.
Y con esto no quiero decir tenga que ser el trabajo de vuestra vida y que tengáis que aguantarlo para siempre pero sí hasta que podáis cambiar. Siempre habrá trabajos mejores, pero todo cambio supone un riesgo y mejorar en una parte, puede suponer empeorar en otra. A veces la precipitación y desesperación nos hace ir hacia atrás sin darnos cuenta.
En estos casos, ayudará, además de ver el lado negativo, identificar el positivo, que aunque parezca mentira, también existe: por ejemplo, el horario continuo es una maravilla porque os permite compatibilizar vuestra vida laboral y familiar cosa que no seria posible con horarios partidos que os tienen ocupado todo el día. Que vosotros tengáis este buen horario no quiere decir que todo el mundo lo tenga.
Y como esta habrá miles de cosas buenas en vuestros puestos de trabajo que debéis valorar y apreciar. Siempre tendemos a quitarle importancia a las cosas buenas que tenemos a nuestro alrededor y las empezamos a valorar cuando no las podemos disfrutar. Ayudas de transporte, flexibilidad horaria... muchos puntos que están ahí y que muchas veces, no se tienen en cuenta.
Por ello, sin quitarle importancia a todos esos factores negativos que tanto os disgustan, es importante tener presentes también los positivos, que también están, de cara a hacernos más llevadero nuestro día a día. Las cosas se pueden ver y plantear de muchas formas. Al menos, mientras no os quede más remedio.
Hace ya unas cuantas semanas, leí en prensa que la cadena de televisión Fox está preparando, a pasos agigantados, un reality show para la pequeña pantalla, titulado Someone's gotta go (Alguien se tiene que ir), para el cual, aun no está prevista la fecha de comienzo. La idea de este concurso es: empleados de empresas reales que pasan por apuros económicos tendrán que decidir cada semana qué trabajador es despedido por ellos tras recibir del jefe (único intocable) la información referente al salario que cobra cada uno de ellos, evaluaciones del desempeño y toda la información relevante de índole laboral de cada uno de los trabajadores. Con toda esta información, tendrán que consensuar una decisión con el razonamiento que a ellos les parezca, es decir, todo vale.
El programa es idea de Fox y la cadena tiene los derechos para Estados Unidos, pero ha encargado la producción a Endemol, la compañía holandesa que lanzó el programa Gran Hermano, así que, tarde o temprano, tendremos que “sufrirlo” en España.
Por supuesto, este tipo de programas tratan temas de actualidad aunque con el único fin de hacer negocio de la desesperación que sufren millones de ciudadanos anónimos en todo el mundo que han perdido su puesto de trabajo o tienen posibilidad de hacerlo.
Si pensábamos que habíamos visto todo ya en el mundo de la televisión, parece que no.. Los seres humanos somos morbosos y cotillas por naturaleza, por lo que no será descabellado asegurar que alcanzará cotas de audiencia increíbles, ojala me equivoque.
Obviamente, cuando las empresas pasan por situaciones económicas adversas se deben reducir costes, intentando por todos los medios que el despido de trabajadores sea la última consecuencia. Sin embargo, este programa ya da por hecho que la única opción es despedir a trabajadores y no intentar ajustar costes por otro lado, ahorrando en viajes, gastos varios, reubicando al personal, etc. ¿Quién será el ganador? ¿Cuándo terminará el concurso? Esto aun no ha transcendido y espero que tengamos suerte y que este concurso al final no vea la luz.
Esto es jugar con algo muy serio y delicado porque la imparcialidad e injusticia primará en la toma de decisiones de qué trabajador deberá abandonar la empresa cada semana; los complots y zancadillas estarán servidos y veremos como cada trabajador saca lo peor de si mismo, haciendo que semana tras semana trabajadores rentables y con un desempeño magnífico sean despedidos por otros que trabajan menos y que son más prescindibles; podríamos afirmar que el programa dejará patente si los menos trabajadores, pero buenos estrategas, serán los que puedan garantizar el futuro de la empresa. Al fin y al cabo, el fin del concurso es reducir costes de personal de forma arbitraria y no sabiendo qué personas son prescindibles para quedarnos con las personas que van a garantizar el futuro y supervivencia gracias a su valía y trabajo. ¿Serán las empresas con grandes hermanos encubiertos?
Pero si además, mezclamos al público en la toma de decisiones, me temo que permanecerán los más vividores y vagos que hagan entretener a las personas, olvidando que se debe valorar el trabajo que aporta cada trabajador y prescindir de los que menos aportan, independientemente de lo que cobren.
Por supuesto, el jefe es intocable, aunque sí que se verá expuesto a las críticas y frustraciones de sus empleados, que podrán manifestarle sus quejas por las injusticias de las decisiones.
Igualmente, se vulnera por todos los sitios, la confidencialidad de datos personales y profesionales de cada trabajador que sólo incumben a cada trabajador y al departamento de recursos humanos, encargados de gestionar esos datos. Así que los trabajadores os podréis negar a participar en esta pantomima que no tiene ni pies ni cabeza, sin embargo, la cadena de televisión organizadora “untará” bastante bien de dinero a las empresas participantes y a sus trabajadores para que acepten participar en este show que vulnera muchas libertades y que supone ir hacia atrás.
¿No sería mejor que hiciesen un programa de televisión que incentivase la creación de nuevas empresas innovadoras que generen puestos de trabajo? Pero claro se me olvidaba que esto no da tanto dinero porque el fin de estas productoras no es ayudar a las personas que no tienen trabajo a encontrarlo sino a ganar dinero a costa de ellos. Así que las personas que están sin trabajo o que tienen grandes posibilidades de hacerlo tienen que boicotear este tipo de programas en defensa de su dignidad.
¿Qué os parece esto?
Hoy en día, a cualquiera se le llama amigo. Debéis saber diferenciar entre amigos y conocidos para evitaros problemas. En los buenos momentos todos los amigos están ahí, sin embargo, los verdaderos amigos son los que también están en los malos momentos, es decir, a las duras y a las maduras como decía mi abuela.
Uno de los sitios donde más tiempo pasáis es en vuestro puesto de trabajo, es decir, en vuestra empresa u organización. Muchas personas pasáis más tiempo al día con vuestros compañeros de trabajo que con vuestro entorno familiar. Como se suele decir, el roce hace el cariño, sin embargo, debemos saber diferenciar en qué entorno os encontráis para evitar “expedientes X”. Como ya habréis descubierto en este post quiero abordar el tema de hasta donde y que podemos y debemos compartir con los compañeros de trabajo.
Para comenzar, al trabajo vamos a trabajar y no a hacer amigos. Siempre vais a congeniar más con unas personas que con otras. Puede ser que con un porcentaje muy pequeño de personas adquiráis mucha confianza y, con el paso del tiempo, podáis llegar a tener amistad. Incluso a llegar más allá de la simple amistad.
Pero no olvidemos que hay diversos grados de amistad, dependiendo de hasta donde quieran llegar ambas partes. Eso sí, en caso de tener amistad con compañeros de trabajo deberéis saber diferenciar la faceta profesional de la personal porque no se pueden ni deben mezclar. Imaginaros que un directivo tiene que elegir a su equipo colaborador y sólo tiene como criterio para hacerlo “lo bien que se lleva con esas personas”, dejando a un lado su valía, capacidades y aptitudes para esos puestos. Esto es un error aunque pasa más de lo que nos gustaría. Esto demuestra el tipo de profesionales que son. Las personas en el entorno laboral deben llegar a los puestos por lo que hacen y no por con quien se relacionan.
Independientemente de que os llevéis bien con determinadas personas de vuestro entorno laboral, hay determinados temas tabú de vuestra vida personal que debéis de omitirlos. Por ejemplo, que les importa a vuestros compañeros de trabajo vuestras ideas políticas o religiosas ya que esto es algo muy personal que siempre genera controversia. Es algo que sólo os incumbe a vosotros.
Cada vez más, entre las generaciones más jóvenes, se está poniendo muy de moda preguntarse, nada más entrar a trabajar ¿Cómo se llaman? ¿Qué estudiaron? ¿Cuánto cobran? Hay preguntas que se pueden contestar sin problemas, pero otras, como el tema del salario, son consideradas como otra cualquiera y, sin ningún tipo de pudor, se contesta como si del nombre se tratase.
Lo que uno cobra solo le importa a él y a los encargados de llevar la política retributiva y de negociarla. No estamos en el patio del colegio. El ser humano, por naturaleza, nunca se sentirá bien pagado y siempre querrá más. No podéis exigir cobrar más porque fulanito o menganito cobre más que vosotros. El hecho de ocupar el mismo puesto no quiere decir que se tenga que cobrar lo mismo porque lo que debe primar es lo que uno aporta a la empresa con resultados.
Si no estáis contentos con vuestra remuneración debéis buscar argumentos propios que avalen una subida y pedirlo a los responsables. El cotillear como “verduleras” con los demás compañeros no os lleva a ninguna parte excepto a haceros actuar llevados por la envidia y la desesperación.
También recomiendo cuidado con respecto a las quejas sobre los procedimientos, valores, jefes o la empresa en general deben quedarse dentro de vosotros. No todos los que parecen amigos, lo son. Puede ser que vosotros manifestéis algo a otros compañeros para desahogaros y ellos usen esa información para otros fines menos altruistas. No podéis poner la mano en le fuego por nadie del entorno laboral porque a veces, quien menos os esperéis os sorprenderá negativamente. Si algo de vuestro trabajo no os gusta, debéis de hacer algo para cambiarlo o, al menos, intentarlo con las personas que tienen la potestad de hacerlo. ¿De que os sirve despotricar de ello con los compañeros de trabajo? Desde mi punto de vista, no de desahogo porque el problema tras “rajar” sigue ahí. 
Además, hay que tener cuidado con hablar sobre vuestros problemas familiares o de salud porque esto es algo muy personal que debéis estar muy seguros de a quién se lo contáis. Debéis de investigar si esas personas a los que pensáis contarles este tipo de cosas les encanta hablar sobre los demás y les falta tiempo para contar todo de lo que se enteran. De lo contrario, vuestra vida o problemas se convertirán en la teleserie de mayor audiencia de vuestra compañía.
Igualmente, precaución con el tipo de bromas y comentarios que hacéis; no todo el mundo tiene el mismo sentido del humor que vosotros y eso hay que tenerlo en cuenta. Así que antes de abrir la boca sin conocer dedícate a observar. Muchas veces determinados problemas os los buscáis vosotros mismos.
De la misma forma, vuestros excesos de fin de semana o los derroches con la tarjeta de crédito es vuestro asunto y no le de los demás. Indudablemente, contar toda vuestra vida en el trabajo es una opción personal. Eso sí, luego no os quejéis de las consecuencias. A las personas, por naturaleza, les encanta cotillear y exagerar las cosas de los demás.
Por supuesto, hay que incentivar el buen clima laboral y relacionarse con las personas de vuestro trabajo para potenciar el trabajo en equipo. Sin embargo, llevarnos bien no supone tenerles que contar toda nuestra vida de cabo a rabo porque hay a gente que a los cuatro días ya lo cuenta. El llevarse bien es aceptar a los demás tal y como son a nivel laboral y amoldarnos a ellos mediante la adaptación porque la perfección no existe en ninguna cosa ni persona.
Esto hay que aplicarlo siempre, independientemente del tamaño de vuestra organización. Se debe incentivar la interactuación y el contacto con vuestros compañeros de trabajo sin olvidar donde se está y quienes son. El trabajo es eso trabajo y debéis pasarlo lo mejor posible, marcando los limites adecuados que os ayuden a socializar de la forma acorde a la situación.
El tener curiosidad por las cosas en su justa medida creo que es muy positivo porque nos motiva a seguir con las cosas porque realmente nos interesan y motivan.
Hoy quiero abordar este tema porque es muy habitual ver a las personas estáticas en sus trabajos mimetizadas en muchas ocasiones por su entorno o por sus compañeros o responsables que han conseguido que desaparezcan sus ganas por seguir evolucionando y mejorando. Esto es muy grave y triste, sin embargo, pasa más frecuentemente de lo que nos imaginamos.
Sólo hay que poner como ejemplo cuando alguien comienza en una nueva compañía lo hace con ganas de comerse el mundo, de aprender cómo funciona todo, de intentar mejorar día a día, independientemente de ir ya por buen camino. Igualmente, se intenta comprender por qué las personas de nuestro entorno laboral actúan así y se es comprensivo con ellos porque posiblemente, ellos los son con nosotros.
Sin embargo, ¿Cuánto tiempo dura esta actitud? ¿Hasta cuándo nos preguntamos los porqués de las cosas e intentamos cambiarlas?
Desgraciadamente, esto desaparece muy pronto y pasados unos cuantos meses, la gran mayoría de las personas desisten y adquieren un rol pasivo, imitando al resto, algo que les hace sentirse integrantes del grupo. La idea de que a todas las cosas hay que buscarles una explicación y analizar si hay una mejor forma de realizarlas no os trajo más que problemas con vuestro entorno. No terminan de entenderlo y vuestra persistencia al cambio conlleva que se os etiquete como “raros” o “especiales”. Pero pronto, para evitaros, problemas decidís cejar en vuestro empeño y ser uno más del grupo.
Las organizaciones, hoy en día, se han convertido en sitios de paso donde se va “a pasar” la jornada laboral sin usar demasiado nuestro conocimiento e intelecto por intentar cambiar y ser mejores en nuestros puestos de trabajo. ¿Cuántos de vosotros dedicáis un tiempo al día o a la semana para analizar la ejecución de vuestro trabajo? ¿Buscáis constantemente nuevas formas de mejorar en vuestro trabajo? 
Es de vital importancia pensar sobre lo que hacemos y por qué los hacemos. La vida requiere reflexión porque no vivimos más que una vez y debemos de hacerlo de la mejor forma posible sacándonos el máximo provecho posible.
Es una pena que las empresas no incentiven la evolución constante de sus trabajadores, inculcándoles que participen y propongan nuevas ideas de mejora a sus protocolos de trabajo. Algunas empresas sí que son pioneras en este tipo de acciones y los resultados satisfactorios saltan a la vista.
Aunque la realidad más predominante es que cuando uno intenta cambiar algo en su forma de trabajar, haciendo un planteamiento objetivo y bien defendido, ni se le escuche, agradeciéndole su esfuerzo con un billete directo al olvido. Porque muchos empresarios aun piensan que como les va bien para qué cambiar. El principal error de la innovación es el éxito porque hace que se corra el peligro de estancarse y confiarse.
Es una pena que muchos trabajadores son desperdiciados no aprovechando sus ideas ni su talento porque determinadas organizaciones son cortas de miras. Vosotros no debéis perder la curiosidad por las cosas que rodean a vuestro trabajo y si vuestra empresa actual os pone trabas o limites quizás debáis replantearos muy seriamente vuestro futuro profesional.
Las ferias de empleo siempre son un buen reclamo para buscar trabajo y para encontrar candidatos. Aunque hemos de reconocer que este año, debido a la crisis, han descendido considerablemente el número de empresas participantes por una sencilla razón: el coste que suponen. Sin embargo, el número de candidatos en búsqueda de trabajo se está desbordando en este tipo de eventos. Ya no sólo van los recién licenciados sino personas que buscan trabajar porque por la recesión se han quedado sin trabajo.
Eso sí, a las personas que buscan trabajo, antes de acudir a una feria de empleo, les aconsejo que se informen previamente de las empresas asistentes y de qué forma van a interactuar estas. Este año, por ejemplo, se han celebrado 3 ferias de empleo en Zaragoza. Dos bastante profesionales y la otra dejó mucho que desear.
En esta última, la mayoría de empresas participantes no tenían a ningún representante de su empresa en el stand para informar a los candidatos, sino que habían contratado una azafata para recoger las candidaturas y justo les venía para saberse el nombre de la empresa. Sin embargo, lo mejor aun estaba por venir; había algunas que no tenían ni azafata sino que habían puesto una caja en plan autoservicio, donde los candidatos interesados podían depositar su currículo. Y pregunto yo ¿Qué imagen os transmiten estas empresas al hacer esto? Creo que la respuesta es obvia.
Al menos, ya que pagan una considerable cantidad por participar amortizar la inversión y dar una imagen corporativa que transmita los valores de sus compañías y recojan los perfiles de aquellos candidatos que más les interesen.
Por estas razones, a los que buscáis empleo, os recomiendo que os ahorréis el viaje y que enviéis vuestras candidaturas a esas empresas a través de su página Web porque, así, os aseguráis que les llega. Depositar el currículo en una caja no es serio porque nadie controlaba y digo ¿Quién os dice que cualquiera no puede coger vuestro currículo? Al fin y al cabo, se trata de datos personales, que sin vigilancia, quedan al alcance de todos...
Luego las otras dos ferias eran bastantes más profesionales que voy a pasar a comentarlas a continuación. Muchos candidatos que acuden a estas ferias se dejan llevar por la fiebre de las nuevas tecnologías y acuden con su usb o pen drive donde llevan su currículum y carta de presentación para descargarlo en aquellas empresas que sean de su interés. Sin embargo, al acudir in situ a la feria se encuentran con una gran sorpresa la gran mayoría de las empresas no van preparadas para que puedan descargar los potenciales candidatos sus currículos en portátiles corporativos. Viva el ahorro de papel y el uso de herramientas 2.0.
Esto significa que los candidatos tienen que ir con un buen fajo de currículos para ir repartiendo; hay quienes esperan que además, vayan grapados o en carpetas para evitar que se traspapelen en las empresas donde los entregan. Aunque visto como los guardan las empresas hay un 99% de probabilidades de que los pierdan o de que separen las partes de los currículos. 
Debido a que muy pocas empresas especifican los puestos que buscan y hacen entrevistas en vivo en la feria por la falta de tiempo y por la avalancha de candidatos es preferible que les hagáis llegar vuestros perfiles mediante correo electrónico a su Web o incluso que pidáis una tarjeta a los representantes de recursos humanos de las empresas de vuestro interés en esa feria para que sean ellos los que personalmente reciban por email vuestra candidatura. De esta forma os aseguráis que les llegan y que los chequearán o guardarán en su base de candidatos.
Para que veáis el caos que se formó este año en las ferias, conozco a personas que dejaron su CV en varias empresas participantes. Se les dijo que les llamarían para hacerles una entrevista en profundidad para incorporarles a la base de datos y aun están esperando que les llamen. Consecuentemente, se puede afirmar que dar el currículum en formato papel en las ferias de empleo tiene pocas probabilidades de éxito. Es más, sé de otro caso que está trabajando en una de las empresas participantes en una de estas ferias, que encajaba con una de las vacantes que tenían. Sí que le llamaron para una entrevista, pero no por el currículum que dejó en la feria, sino por que, posteriormente, se inscribió en un portal de empleo a la oferta de esa empresa que allí había publicado.
Entonces mi pregunta es la siguiente ¿Qué hacen las empresas con los cientos de currículos que recogen in situ en las ferias de empleo? No quiero ser mal pensado pero algunos deben desaparecer sin saber muy bien donde irán a parar y esto es intolerable porque estamos hablando de datos personales y confidenciales de muchas personas.
Las ferias de empleo se han quedado ancladas en épocas pasadas y las empresas no han evolucionado en consonancia con las nuevas herramientas que facilitan no tener que usar el formato papel en los perfiles profesionales de los candidatos que evitaría traspapelar muchos de ellos.
Lo mejor es que con esta desorganización generalizada, las empresas están transmitiendo una imagen negativa que para muchos candidatos pasa desapercibida porque ellos bastante tienen con buscar trabajo y se adaptan a lo que les pidan las compañías.
¿Qué opináis? ¿Qué imagen tenéis de las ultimas ferias de empleo a las que habéis acudido? ¿Qué resultados obtuvisteis?