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lunes, 12 de octubre de 2009

A SEGUIR INTENTÁNDOLO

El quedarse sin trabajo es algo muy usual en este momento en el que vivimos y, por supuesto, inicialmente da miedo; sin embargo, la vida sigue y es una experiencia de la que se aprende mucho y permite ver las cosas desde otro punto de vista.

Cuando buscamos trabajo, lo único que nos alivia a todos es llegar hasta el final de los procesos de selección de nuestro interés y conseguir el puesto de trabajo. Lo demás, poco importa.

Este año hablaba con una amiga que había llegado hasta el final en dos procesos de selección y se había quedado en las puertas de conseguirlo al optar la empresa por otro candidato. Por supuesto, estaba desolada y decía que era una gran faena. El llegar hasta el final del proceso supone que encajas para el puesto y que tu currículum consigue impactar y llamar la atención para conseguir las entrevistas. Cuando a uno le llaman para las entrevistas es porque tienen interés inicial en ti. Yo le dije que cuántas personas válidas se habrían inscrito a esas ofertas y ni siquiera habrían sido llamadas para ninguna entrevista, tirando por tierra sus esperanzas. Hoy en día se inscriben en ofertas 300 candidatos donde antes se inscribían 100 y todos con mucho que aportar a la empresa. Uno puede cumplir los requisitos previos de la oferta y no ser llamado a las entrevistas por múltiples factores.

Por supuesto, con esto no quiero decir que las personas que llegan al final de proceso de selección y no obtienen el puesto
tengan que estar más contentas que unas castañuelas, sin embargo, tienen que seguir adelante con ánimo porque van por el buen camino hacia la meta de su particular carrera de fondo.

No olvidéis que cuando uno llega al final de proceso de selección en el que quedan de 3 a 5 candidatos, todos son igual de validos para las compañías y va a depender la decisión final de impresiones, aspectos subjetivos y globales. Los responsables de esa selección sopesan y ven cual encaja mejor en la totalidad de los aspectos. También tendrá un factor importante en la decisión la intuición de los futuros responsables directos de esa persona. Tampoco no olvidemos que la selección de personal no es una ciencia exacta, ni tampoco es justa al 100% y que las interpretaciones subjetivas siempre aparecen en mayor o menor medida. Y a veces, la decisión es la errónea.

A lo que voy es que el quedarse con la miel en los labios a todo el mundo le pasa alguna vez o más en un proceso de selección, oposición y en la vida misma en la que competimos con otras personas por diversas cosas.
Es preferible que lo tengáis asumido y sepáis sacarle partido para ser más fuertes. Gustarle a todo el mundo es imposible y eso no significa que no valgáis ni tengáis infinidad de cosas que aportar.

Hay muchos peces en el mar y menos mayoristas y minoristas de pescado interesados en pescaros a todos, sin embargo, tarde o temprano os tocará a vosotros. Es cuestión de tener paciencia y de saber quién os conviene más.

miércoles, 22 de julio de 2009

SOY UN PRODUCTO. ¿QUÉ ME DIFERENCIA DE OTRO SEMEJANTE?

Cada día adquiere mayor importancia el aprender a sacarnos partido de una forma efectiva que haga que nos diferenciemos del resto.

En la actualidad, esto adquiere mayor relevancia debido a las épocas adversas en el ámbito global que estamos viviendo. El resultado es que cada vez hay menos oportunidades laborales pero mayor competencia.

Debéis veros como un producto con marca blanca que estáis dentro del lineal de una gran superficie (ofertas de trabajo de una compañía) y que debéis de buscar la forma que haga que os “adquieran”. No ya por el servicio que prestáis, sino por algo que os haga tener un valor añadido.

Inicialmente, debéis de buscar el público objetivo al que queréis llegar para enfocaros y llamar su atención y os quieran conocer. Debéis saber sacaros partido con una exploración con detenimiento de vosotros mismos.

La marca personal según William Arruda es “la manera de clarificar y comunicar aquello que nos hace diferentes y especiales y de emplear esas cualidades para guiar nuestra carrera o tomar nuestras decisiones estratégicas. Se trata de comprender cuáles son los atributos, fortalezas, habilidades, valores y pasiones que nos hacen únicos y de emplearlos para diferenciarnos de nuestros competidores y de nuestros iguales.”

Para comenzar, vendrá muy bien que hagáis un análisis DAFO interno y externo: tendréis que hacer un cuadro que recoja por un lado vuestras debilidades y fortalezas y de otra parte debéis recoger las amenazas y oportunidades externas. Este es el punto de partida que os ayudará a comenzar a plantear el plan de acción desde el que trabajar para diferenciaros. No es cuestión de poner “mogollón” de cosas en cada apartado sino que con 3 ó 4 aspectos en cada uno es más que suficiente para trabajar. Así priorizáis los puntos sobre los que trabajar

El veros como una marca conllevará que podáis ampliar vuestro campo de visión, barajando nuevas vías de negocio hasta entonces no planteadas.

Vuestra estrategia tiene que ser a largo plazo, apoyándoos en vuestros valores que os permitirá mostraros al mercado mediante un “plan de marketing” muy enfocado a las personas y sectores a los que os interese llegar.

Debéis aprender a relacionaros para saber llegar a los sitios que os proponéis. Necesitáis a los demás para daros a conocer. Así que ya sabéis. Debéis plantearos en primer lugar qué pueden precisar de vosotros, para que, una vez que tengáis una respuesta clara a esto, podáis fidelizarlos.

Igualmente no olvidéis que ningún producto puede llegar a todos los públicos porque, por muy buen producto que seáis, es imposible gustar a todo el mundo. Así que debéis de preguntaros: ¿hacia qué publico y sector enfocaros? A veces, el error de no tener éxito es una mala identificación de vuestro público objetivo.

Tenéis libertad profesional para saber qué os interesa en cada momento y no debéis aceptar todas las posibilidades que os salgan porque las decisiones precipitadas pueden tener un efecto negativo por no confiar en vuestros instintos o posibilidades. Así que será necesario escucharos a vosotros mismos para tener muy claro qué queréis para vosotros y que no. Esto denota que tenéis criterio y que no os vale cualquier cosa.

Para llegar a los demás como producto y convencerles, debéis centraros en la resolución de sus problemas, es decir, facilitarles soluciones globales que les hagan confiar plenamente en vuestro producto en particular, que os hace ser únicos con vuestras fortalezas y cosas a mejorar. Porque no olvidemos que el producto perfecto no existe sino que, lo que prima, es el que mejor se adapte a lo que necesita el potencial cliente tras analizar el mercado.

La diferenciación tiene que ser profesional tras estudiar muy bien de qué forma la debéis vender. Hay gente que confunde la diferenciación con dar la nota. Si queréis dar la nota en una entrevista lo conseguiréis disfrazándoos de Abeja Maya, sin embargo, esto no hará mostraros de una forma adecuada porque desviará la atención de lo realmente importante.

El conseguir potenciar vuestra marca personal requiere mucha observación, planificación y organización con esfuerzo y dedicación. Debéis ir paso a paso, destacando en los foros adecuados que os hagan adquirir un prestigio o valor. Os vendrá muy bien la experimentación y diversificación, utilizando diversas herramientas que os ayuden a llegar a mostrar todo vuestro potencial. El destacar conlleva esfuerzo y es un camino de largo recorrido, sin embargo, si tenéis calidad, antes o después, brillaréis con luz propia. Tener pasión en lo que hacéis es vital ya que eso transmite a los demás motivación por lo que hacéis y queréis.

Así que ya sabéis, debéis buscar nuevos caminos de búsqueda de oportunidades laborales. Ampliaréis vuestras miras más allá de los medios tradicionales de búsqueda mediante la investigación. Puede ser que algunas fórmulas os hagan ser escépticos. Sin embargo, yo os animo a que les deis una oportunidad, probándolas y buscándoles vuestro beneficio y utilidad. Debéis de dar una oportunidad a las herramientas 2.0 que llegan de forma imparable.

No es cuestión de daros a conocer sino de conseguir que no os olviden porque habéis dejado huella por algún aspecto vuestro.

¿A que esperáis?