Mostrando entradas con la etiqueta distinción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta distinción. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de junio de 2008

¿CAPTAMOS O SELECCIONAMOS?

El mundo de la selección de personal ha experimentado un cambio radical en los últimos años, más que nada, por la situación cambiante a la que estamos expuestos todos.

Hace no demasiados años, cualquier departamento de recursos humanos insertaba una oferta de trabajo a través de cualquier medio y se inscribían al mismo un número elevado de candidatos en cuestión de horas o días.

Hoy insertamos una oferta de trabajo a través de cualquier medio y, con suerte, obtenemos entre 10/20 candidatos interesados. Eso, tras pasar varias semanas desde la publicación de dicha oferta.

Los profesionales de recursos humanos han tenido que bajar del pedestal en el cual vivían para bajar a la mundanal realidad. Antes, sin, por decirlo así, ningún esfuerzo levantaban un dedo y tenían candidatos a diestra y siniestra. Ahora, tenemos que salir a la búsqueda (y captura) de candidatos, usando estrategias de todo tipo. Así, conseguimos unas cuantas entrevistas para cada puesto de trabajo ofertado.

Antes, se hacía una verdadera selección de personas a través de una campaña de captación de personas, ayudándonos del marketing. Ahora, tenemos que elegir entre lo que nos llega. Aunque parezca mentira, no es lo mismo. No todo lo que nos llega es lo que buscamos. La presión de los diferentes departamentos por cubrir ciertos puestos hace que en muchas ocasiones, no dispongamos de más tiempo para seleccionar un candidato que cumpla las expectativas. Es bastante frecuente que "cojeen" en algún aspecto, que antes, no les hubiera hecho pasar a la siguiente fase.

¿Estamos haciendo mal nuestro trabajo? Si lo miramos de una forma teórica, tendría que admitir que no lo hacemos del todo bien. Es cierto que hay una "criba" y que se elige al mejor... pero también he de admitir que los candidatos que acceden a ciertos puestos, no siempre disponen de la formación relevante, experiencia necesaria, aptitudes deseadas o, incluso, no se ajustan a nuestra oferta económica. El tiempo y la falta de previsión por parte del resto de la empresa, son nuestros enemigos.

Además, las organizaciones se han convertido en productos que tienen que conseguir entrar por los ojos de los candidatos para que decidan apostar por trabajar en nuestra empresa y no la de la competencia. Si lo trasladamos a un símil más mundano, hoy en día estamos "vendiendo" puesto de trabajo y no manzanas. La manzana, una vez que la han comprado, ya hemos ganado; para volverlo a hacer, ya pensaremos nuevas campañas impactantes.

Sin embargo, el candidato que decide "comprar el producto" de nuestra organización va darse cuenta rápidamente si le hemos vendido realidad o ficción. En este caso, el mantener al comprador es de vital importancia ya que, si a los 4 días, decide abandonarnos, nos va a generar pérdidas difíciles de recuperar.

También no olvidemos que los demandantes de empleo han experimentado un cambio radical; antes eran más conformistas, sin embargo, ahora se han vuelto más exigentes. Ahora tienen otras prioridades. Si no están contentos, nada les frena para cambiar de trabajo.

Pero no todo el cambio viene dado por los candidatos. Los departamentos de recursos humanos no valoraban a las personas en tiempos pasados. ¿Quién no ha esperado en una empresa a ser entrevistado porque el seleccionador llegaba tarde? ¿Quién ha ido a una entrevista, no ha sido seleccionado y se le ha comunicado que no había sido elegido?
Sin ser una situación causa-efecto, ahora se ve que los candidatos nos tratan mal a nosotros, no apareciendo a las entrevistas acordadas, por ejemplo. Ninguno de los dos comportamientos es justificable por muchos argumentos que queramos buscar.

El problema está ahí. Tenemos que aprender de los errores pasados, pero no lo hemos hecho. ¿Qué vamos a hacer para solventar los problemas que nos encontramos a la hora de buscar candidatos? ¿Esperar a que caigan del cielo?

Una fórmula que se está usando es la captación. En la captación, el objetivo es convencer al candidato para que decida venirse con nosotros contándole o prometiéndole lo que sea necesario para que nos de un "si quiero", a pesar de que luego, la realidad sea otra en la que no nos acordemos ni de la mitad de las cosas que se dijeron en la campaña de captación.. Se sigue la táctica del "prometo hasta convencer y una vez captado no cumplo nada de lo prometido".

Esto desacredita aun más la selección. La captación es palabrería barata que nos recuerda a las campañas políticas en las que, hace tiempo que se perdió la cordura. Si leemos ese tipo de acciones, los políticos aun se preguntan por qué cada vez más la gente no se implica más en la política. Bajo mi punto de vista, los políticos se alejan de la realidad. Nosotros, no podemos seguir sus pasos, pues sino nos mantenemos cercanos a la gente, no conseguiremos atraerlos.

La selección es un arte en la que hay que desgranar minuciosamente cada candidatura; ver si encaja con lo que buscamos para el puesto; dedicando el tiempo preciso para encajar las piezas exactas en el puzzle.
Para ello, es cierto que habrá que que usar todo tipo de herramientas que ayuden a realizar la selección. Pero, habrá que usar las correctas.

Distorsionar la realidad no ayuda a la selección porque no hace más que desacreditarla. Hay que ir con la verdad por delante, ofreciendo a los candidatos lo que se van a encontrar si deciden incorporarse a nuestra compañía.
Es preferible incorporar en nuestra organización a un candidato convencido que a 5 engañados.

El engaño hace que los trabajadores nos paguen con la misma moneda, siendo poco comprometidos, irresponsables en su trabajo haciendo que continúe aumentando la rotación y el absentismo.

Aquellas empresas que se esfuercen en contratar a las personas mostrándose tal y como son y posteriormente los cuiden teniéndoles en cuenta mediante técnicas corporativas adecuadas van a ser las que marquen tendencia positiva.
El trabajo bien hecho, tarde o temprano, es recompensado.

Tenemos que impresionar al candidato cumpliendo sus expectativas y si es posible superarlas. Está claro que muchos candidatos y empresas mienten, engañan, actúan en los procesos de selección de cara llevarse "el gato al agua". Sin embargo, esto no justifica a la otra parte a realizar este tipo de comportamiento reprochable.

Habrá muchos departamentos de recursos humanos que se negarán a ver esta realidad, sin embargo, los candidatos sabrán apreciar, con el tiempo, que esta forma de actuar merece la pena.

En los tiempos difíciles es donde hay que marcar la diferencia para poder diferenciar claramente la excelencia de la mediocridad. Por eso, las empresas tienen que estar preparadas para cuidar y ofrecer a las personas que las integran, lo que necesitan.

Y no olvidemos, que ambas partes tenemos que cooperar para mejorar la reputación de la selección, usando como principales herramientas, la educación y el respeto hacia la otra parte.

miércoles, 11 de junio de 2008

MI NON COMPRENDE

En España, el índice de siniestralidad laboral durante la jornada de trabajo es aún unos de los más altos de Europa. Por otro lado, el mayor número de accidentes se da entre trabajadores de nacionalidad no española, es decir, entre población inmigrante. Los sectores con mayor volumen de accidentes de trabajo son la construcción y la industria.

Conociendo estos datos, un factor que influye directamente en que el mayor volumen de trabajadores que sufren accidentes laborales sean los extranjeros es el desconocimiento del idioma español. Muchos de ellos acaban de llegar a nuestro país desconociendo totalmente el idioma y comienzan a trabajar sin hablarlo.


Y su llegada no viene simplemente por una migración gratuita a nuestro país. Aquí, se necesita mano de obra para llevar a cabo aquellos trabajos que por sus características, ya no quieren ser desempeñados por la población nacional. Aun existen reticiencias a ver como los extranjeros trabajan y se aprovechan de nuestro sistema. Pero seamos francos con nosotros mismos y pensemos qué trabajos llevan a cabo.

La prevención de riesgos es de obligado cumplimiento para todas las empresas. No obstante, las instrucciones de las medidas de seguridad a cumplir en el puesto de trabajo están por lo general únicamente en español y/o el idioma de la comunidad autónoma si es distinto al castellano. Esto es de lo más normal, pero teniendo en cuenta la cantidad de trabajadores de ciertos orígenes en nuestro país y conociendo las deficiencias lingüísticas de los mismos, deberían tomarse medidas sencillas que evitaran estos accidentes. Estos trabajadores que no hablan nuestro idioma van a percibir de una manera aceptable solo entre un 25% y un 40% de la información transmitida de vital importancia para el desempeño del puesto de trabajo con seguridad.

El Gobierno debería impartir cursos intensivos de español a los trabajadores inmigrantes de países no hispanohablantes para así garantizarles el poder entenderse y comunicarse en nuestro idioma, evitando así, accidentes por falta de comprensión.

Al fin y al cabo, esto ha de verse como una inversión en formación que va a ahorrar muchos gastos y costes laborales producidos por los accidentes de trabajo provocados directa o indirectamente por las interferencias en la comunicación de estos trabajadores.

También sería aconsejable que los empresarios tuvieran la normativa de seguridad de trabajo en todos los idiomas de las nacionalidades de los trabajadores que formen parte de su plantilla. Para ello, la administración también debería disponer de un sistema ágil de traducción para ayudar a las empresas.

Al fin y al cabo, el empresario tiene que responsabilizarse de que todos sus trabajadores trabajen en igualdad de condiciones para garantizarles la misma seguridad a todos.

También hay tener en cuenta que las personas de otros países del mundo están acostumbrados a otra forma de trabajar y por lo tanto inicialmente hay que invertir fuertemente en formación para que aprendan la forma de trabajar en España. Y esto no lo vamos a lograr si desconocen nuestro idioma, no porque no quieran, sino porque se encuentran con una barrera insuperable, que hace que perciban los mensajes equivocados y esto hace aumentar el riesgo de que tengan accidentes de trabajo y de que los provoquen.

Por lo tanto, simplemente pido a quien corresponda que se ponga manos a la obra para mejorar estas carencias. Sino, continuaremos viendo como aumenta el número de trabajadores fallecidos o heridos con graves secuelas de por vida.


Esto es evitable concienciándonos y haciendo cumplir la normativa vigente en materia de seguridad en el desempeño del puesto de trabajo. Si la administración ofrece medidas de ayuda para que la seguridad laboral sea comprensible para todos, debería controlar tajántemente y sancionar ejemplarmente a los empresarios o trabajadores irresponsables que siguen sin cumplirla.

jueves, 5 de junio de 2008

¿PREPARADOS PARA TRABAJAR?

Nunca se puede generalizar. Meter en el mismo saco a todas las personas que se incorporan por primera vez al mercado laboral es un error. Sin embargo, hay cosas que no pueden dejarnos indiferentes y que son una realidad en la actualidad.

Los diplomados y licenciados universitarios, una vez finalizados sus estudios, se sumergen en el mundo empresarial y su primer trabajo es un nuevo mundo que les abre otra dimensión. Muchos de estos jóvenes, en muchos aspectos, están acostumbrados a conseguir las cosas con facilidad. No olvidemos que, aunque no todos, generalmente, ante un contratiempo, han tenido a alguna persona de su círculo más cercano, que se lo ha resuelto.

Esto, pese a que parezca lo contrario, a la larga, es negativo, por una sencilla razón: tienen que aprender a resolver las dificultades por ellos mismos. En el mundo laboral, no siempre van a tener a esa persona cercana que les ayude a solucionar cualquier cuestión que surja.

En la empresa vemos que esta sobreprotección a la que se han acostumbrado, se traduce en falta de madurez de muchos jóvenes a la hora de enfrentarse al día a día de su trabajo.

Algunos jóvenes piensan que el mundo laboral es la continuidad natural de la universidad pero están muy equivocados. En todos los trabajos, se van a enfrentar con contratiempos y dificultades que tendrán que resolver como adultos. Tienen que aprender a amoldarse al resto de sus compañeros de trabajo y crear un clima adecuado que les permita adaptarse al grupo. Hay que recordar que a los compañeros de trabajo no se les puede elegir. Vienen ya con el puesto.

Tendréis que evolucionar y saber adaptaros al carácter y forma de ser de vuestros compañeros y no congeniaréis igual con todos. Muchas veces hay que hacer verdaderos esfuerzos para conseguir entendernos con algunos compañeros de trabajo, sin embargo, esto es la realidad laboral. Hay empresas donde el ambiente es tan cerrado, que supone un esfuerzo extra al nuevo. Desgraciadamente, el "buen rollito" de la universidad no se traslada al nuevo equipo de profesionales que te rodean. En un departamento ya consolidado, muchas veces hay que ganarse la integración. No todos están por la labor de admitir a uno nuevo.

Lo que no puede ser es que muchos jóvenes de hoy en día, al mínimo contratiempo, malentendido, roce a nivel comunicativo con un compañero o superior piden cambio de equipo o se quejan. A esto le llaman problema cuando no lo es. Nadie dijo que el comenzar en el mundo laboral fuese fácil. No es lo mismo comunicarnos con nuestros familiares o amigos que con nuestros compañeros de trabajo.

La humildad y saber reconocer los propios errores suele ser una buena forma de entrar. Recordemos, que no siempre tendréis razón. Os queda mucho por aprender y tendréis que escuchar a otros profesionales de vuestra organización que tienen más experiencia. No podéis rebatir todo constantemente porque las cosas, en muchas ocasiones, son como se os dice y no tienen una explicación. En las empresas las reglas están para cumplirlas, nos parezcan bien o mal.

Todos los trabajos van a conllevaros tener que hacer tareas que os gusten más y otras que os gusten menos, como es normal.

Por eso, tenéis que saber asumir las críticas constructivas porque con ellas no se pretende dejaros en evidencia delante de vuestros compañeros sino ayudaros a mejorar y aprender. Está claro que en cada situación y empresa, la situación será distinta. Pero en principio, no deberíais tomároslo como algo personal y ser rencorosos hacia los profesionales que intentan que avancéis. No hay que dar a las cosas más importancia de la que tienen. Cuando a un tema pasado hace tiempo se le sigue dando vueltas es porque no se ha superado y nos sigue molestando algo del mismo.

Deberéis solucionar los malentendidos o dificultades que os surjan con vuestros compañeros de forma adulta y profesional, hablando las cosas con naturalidad siendo sinceros con la predisposición de querer solucionarlo. Hay que mirar las cosas con realidad y no con negatividad. Simplemente hay que tener intención y ganas de querer resolverlo. Lo que pasa es que muchas veces, a los jóvenes, el orgullo os puede y esto no es bueno.

Hay que saber mantener la calma y la educación; en el momento que se pierde alguna de estas dos cosas se deja de tener la poca o mucha razón que tengáis.

Luego debéis pensar las cosas dos veces antes de tomar decisiones precipitadas. No creáis que la mejor salida es abandonar el trabajo. Hay que aprender a afrontar las dificultades. No penséis que la solución está en escapar. El próximo puesto, puede que os espere con aun más dificultades. Y no haremos nada rasgándonos las vestiduras y viviendo en la negatividad o "todo el mundo contra mi".

Bajo mi punto de vista, es parte del aprendizaje el darse vida, solventar los problemas y avanzar. Todos los trabajos tienen cosas buenas y malas. El miedo es el peor compañero de viaje que os podéis echar en cualquier faceta de vuestra vida.

Tenéis que ser adultos y cambiar el chip. Ya que en todas las facetas de vuestra vida os encontráis dificultades y las tenéis que resolver. Por ejemplo, en vuestra etapa de estudiantes, seguro que os encontrasteis con algún profesor que explicaba los temas de forma poco comprensible. El profesor estaba asignado y como no se podía cambiar, os tuvisteis que buscar la vida para comprender esa asignatura y aprobarla. Pues en el mundo laboral es igual, con dificultades de otro tipo, que deberéis asumir para aprender rápidamente.

Obviamente todos los jóvenes de hoy en día no actúan así, sin embargo, hay más casos de los que nos creemos motivados por muchas razones del nuevo estilo de vida, proteccionismo familiar, etc.

Hay que aprender que este tipo de conductas que comento no son propias de buenos profesionales, sino de personas que aún no están preparadas para dar el salto al mundo empresarial.

domingo, 1 de junio de 2008

CAMBIO SATISFACCIÓN POR PRODUCTIVIDAD

Hoy en día, lo que más importa es la productividad de las personas que integran nuestras organizaciones.

Por lo que es normal que se controle que se preste mayor atención a los trabajadores que producen más.

Como he mencionado en muchas ocasiones, no todos los trabajadores son iguales y es lógico que las empresas incentiven más a los empleados que más trabajo sacan adelante con calidad e involucración.
Aunque parezca mentira, cada vez es más complicado conseguir la involucración de los trabajadores en su trabajo, a pesar de implementar medidas que ayuden a ello.

No hay que olvidar que para dar en los días en los que vivimos, hay que recibir algo en contraprestación que compense el esfuerzo y sacrificio de los trabajadores.

Aunque nos cueste creerlo los trabajadores que más producen en sus puestos de trabajo son aquellos que tienen un alto grado de satisfacción con su trabajo y organización.
Cuanto más contento este un empleado, más vamos a poder conseguir de él. Puede o no costarle esfuerzo extra sacar su trabajo adelante pero lo hará porque lo hace satisfecho.

Por el contrario, aquellos trabajadores que estén descontentos, insatisfechos, molestos, etc. con su trabajo, organización, compañeros de trabajo u algún otro aspecto relacionado con su trabajo van a tener un rendimiento considerablemente inferior; esto les hace desconcentrarse de la tarea principal, haciendo que gasten energías en cosas que hacen bajar su ritmo de trabajo. La negatividad por alguna de estas causas hace que estos empleados vayan desmotivados a su trabajo, haciéndoles entrar en un círculo vicioso peligroso del que es complicado que salgan.

Sigo insistiendo en que los empresarios tienen que poner todos sus esfuerzos para tener contentos y satisfechos a los empleados de sus organizaciones y, así, poder sacarles el mayor partido.

Para conseguir esto, lo primero que tenemos que hacer habitualmente es escuchar a todos los miembros de nuestra organización para saber como se encuentran, qué necesitan, qué valoran, qué detestan, etc. El conocimiento de estos aspectos es un arma muy valiosa que tenemos que tener y saber utilizarla adecuadamente.
Cuanta más información poseamos, más poder vamos a tener de cara a poder cambiar situaciones negativas en el desempeño del trabajo de nuestros empleados.

Además, hay que saber qué es lo que los trabajadores necesitan o valoran tener para estar más contentos en sus puestos de trabajo, en su organización.
Muchas organizaciones implantan mejoras para sus trabajadores sin haberse planteado previamente si es lo que sus trabajadores demandaban.

Está claro que todas las mejoras que se acometan en beneficio de los trabajadores las van a acoger satisfactoriamente, sin embargo, si son las que ellos solicitan o desean el efecto que conseguiremos va a ser el doble. Ellos van a percibir que nos preocupamos por sus peticiones y que, por lo tanto, son importantes para su empresa sus necesidades.

Los trabajadores tienen que sentir que son importantes dentro de sus organizaciones y son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.

También hay que saber marcar la diferencia, tratándoles como personas que es lo que son y no como un simple número dentro del volumen total de trabajadores.
Es decir, tenemos que demostrar preocupación por ellos siendo flexibles con ellos cuando las circunstancias lo requieran.

Si conseguimos darles más de lo que esperaban en función de sus expectativas vamos a dejarles impresionados y con esto vamos a conseguir involucrar mucho más a nuestros trabajadores.

lunes, 10 de marzo de 2008

BLOG NOMBRADO "BLOG DEL DÍA" HOY 10/03/2008

Agradezco el nombramiento de Blog del Día, hoy lunes 10/03/2008, algo que me hará continuar apostando por tener este blog actualizado, seguir opinando como lo he hecho hasta ahora, e ir aportando más ideas y comentarios sobre todos los aspectos relacionados con el interesante mundo de los Recursos Humanos.

También quiero aprovechar para dar las gracias a todos aquellos que me leen, y sobretodo a aquellos que dejan su opinión, cosa que agradezco. Además, animo a aquellos que no lo han hecho hasta ahora, que sus comentarios también serán bienvenidos.