martes, 29 de septiembre de 2009

¿LÍDERES 1.0 Ó 2.0?

El pasado jueves 24 de septiembre, asistí en ESIC a una charla sobre Liderazgo 2.o, impartida por Juan Carrión un gran profesional con un amplio bagaje a sus espaldas en diversas áreas y puestos del cual os dejo su blog titulado Jano 2.0 para que podáis ojearlo. Merece la pena.

La verdad que la charla me encantó porque fue muy ilustrativa, haciendo la comparativa entre los líderes de la empresa 1.0 y los de la 2.0. Desgraciadamente, aun dominan los de la vieja escuela: lo importante es que su grupo de colaboradores hagan lo que dicen ellos, sin importarles su opinión porque les pagan para acatar y ejecutar, y desgraciadamente no para proponer y aportar.

Como este tema me apasiona y ya he hablado de él en otras ocasiones, diferenciando entre jefe y líder, quiero dejar mis impresiones sobre el tema.

Y uno no puede más que mirar al pasado y analizarlo. Siempre recordaré un líder 1.0 “de libro”, que me decía “no te pago para que me des problemas” refiriéndose con esto a las ideas e iniciativas que me gustaba aportar para mejorar conductas, procedimientos y métodos, que claramente fallaban y bajo mi punto de vista, debían de cambiarse radicalmente para ir por buen camino.

Pero mi caso no es el único. También están los responsables 1.0 que se piensan que su empresa es una monarquía absoluta donde nadie debe de “cantearse” y al que haga u opine algo distinto de su criterio o simplemente le lleve la contraria, le corta la cabeza, entendiendo por esto no al ejemplo del Rey Alfonso II de Aragón “el Monge” y su famoso episodio de la Campana de Huesca, sino a que procederá a despedirle o enseñarle amablemente donde está la puerta. Sus empleados suelen “tragar” sus malos modos, sus formas inadecuadas, sus excesos y todo lo que sea preciso por conservar un puesto esclavista y carente de satisfacción. ¿Por qué se aguanta esto? Básicamente, por la situación precaria en la que vivimos, pero, ante todo, esta la dignidad y el estar a gusto con uno mismo. No podéis aguantar en un trabajo por la relativa seguridad que os da porque el día menos pensado os podéis encontrar en la calle. Lo mejor es que os busquéis otro trabajo que os guste y donde se os trate como merecéis.

De la misma manera el responsable 1.0 es un manipulador nato que ve problemas donde no los hay y donde realmente sí que los hay, cree que funciona perfectamente. Esto suele pasar cuando hay amistades en puestos de gestión que son más amigos que colaboradores. Un comentario de libro para este tipo de responsables es “La gente que no este contenta ya sabe lo que tiene que hacer”. La tiranía y carencia de interés por sus empleados conlleva que la empresa sufra una elevada rotación en sus filas. Esto es algo perjudicial para la empresa, porque se permite que se escape el talento y al final, se queda los trabajadores sumisos (no se me mal interprete, que no tienen porqué ser malos) y el grupo de amigotes en una empresa que no tiene mucho futuro.

Pero eso no sólo pasa en las altas esferas. Hay mandos intermedios que ven su parcela de poder como su reino. Edifican murallas, desarrollan enemigos y mantienen una actitud 1.0 con sus “súbditos” a los que “queman” por completo.

Un responsable déspota es aquel que guarda la información de la que dispone como un secreto. ¿Para qué compartirla? Igual se enteran los demás y aportan cosas positivas para la organización pero no para sus intereses. Este tipo de jefes sólo miran por ellos mismos y por sacar partido el del trabajo del equipo. Normalmente, son los que menos hacen y “delegan” de forma errónea en su equipo. Su relación se basa en el miedo. Tienen que estar contentos de al menos tener trabajo y de poder conservarlo. Eso sí, como algo salga mal, la culpa siempre la tienen los demás y nunca el jefe 1.0 que vive muy bien.

Pero no es la única historia, afortunadamente. Los líderes del futuro son los que Juan Carrión llama 2.o: Son los que creen en el trabajo colaborativo y en las sinergias, dando margen para que sus colaboradores puedan aportar, cuestionar, proponer, asumir distintas cosas o procedimientos que existen en el equipo de trabajo o en la organización. No importa de quien fue la idea sino el avance que supone implementarla. Todos los miembros del equipo sin excepción son piezas claves para el jefe. Tienen como seña de identidad la comunicación fluida en todo momento para entenderse y practican la escucha activa porque sólo así son capaces de saber qué piensan los demás. Las empresas del futuro son aquellas que tienen líderes que son transparentes, comunicando todo tal y como es porque, ante todo, su compañía es el conjunto de personas que la forman. Incentivan que su gente muestre sus inquietudes en el trabajo, dando vía libre a la iniciativa y a la creatividad de todas sus personas, intentando sopesar siempre los riesgos.

Son también los que ven a la empresa como una unidad. No permiten la confrontación entre departamentos porque dan la oportunidad de que las diferencias de opinión se puedan debatir y llegar a una conclusión positiva para la empresa, evitando que las posiciones se enquisten. Resuelven los problemas de frente, afrontándolos y buscando posibles soluciones. El 1.0, por el contrario, escurre el bulto y se lava las manos dejando el trabajo sucio a sus fieles seguidores. Recuerdo que un amigo, recibió el despido de su jefe 1.0 vía email, diciéndole que su tiempo en esa compañía estaba contado porque hacía tiempo que había notado que su interés por la empresa era nulo. Ni eso lo decía claro porque en ese correo electrónico iba en copia oculta el gestor que acometía las estocadas de miedo de ese jefe porque no se atrevía a dar la cara. Pregunto yo ¿es esta forma de afrontar una controversia? Por supuesto, en ese tipo de rescisión esbozarán como motivo incompatibilidad de caracteres o algo difuso porque no tienen un motivo real; simplemente el talento les sobra a los jefes 1.0. En caso de que alguno de vosotros os encontréis en este mal trago brindar por vuestra libertad y por poder comenzar de cero siendo como sois hasta encontrar el puesto de trabajo adecuado donde os valoren.

En definitiva, Los jefes 1.0 son líderes débiles que imponen una política autárquica basada en el miedo y la sumisión. Por el contrario, los jefes 2.0 son líderes que buscan el bien de la empresa, valorando a todos los colaboradores, en una empresa unida que va en una misma dirección.

Me gustaría que os planteaseis la pregunta: Vuestro jefe actual ¿es 1.0 o 2.0? y ¿hay posibilidad de “resetearlo” y de que cambie?

Por supuesto agradeceré que pudierais añadir ejemplos de tipos de jefe 1.0 y de líder 2.0 para entre todos elaborar un exhaustivo perfil y así saber qué debéis incentivar y erradicar cuando lleguéis a ser líderes.

Lástima que no se haya inventado la maquina del tiempo porque de esta forma podríamos mandar a muchos jefes 1.0 a otras épocas más acordes a sus métodos y traernos a aquellos que vivieron en otras épocas que no fueron comprendidos.

Creo que es posible transformar un jefe 1.0 en un líder 2.0 pero para eso lo fundamental es que asuma que las cosas tal y como las hace están mal y que debe de reconstruirse de nuevo, olvidando muchos de sus métodos y hábitos y desarrollando otros nuevos. Sin esto, por mucho que queráis, la batalla está perdida y será mejor que dediquéis vuestro tiempo a cosas más productivas.

2 comentarios:

Danzarina dijo...

Me ha gustado mucho el post. Ejemplifica lo que siempre hemos denominado "lider autoritario" y "lider democrático", aunque las clasificaciones siempre son orientativas. Sin embargo esa diferación 1.0. y 2.0. no la entienda (ponerle la etiqueta 2.0. creo que obedece más a la moda que hay ahora de ponerle esa etiqueta a todo lo "chip".) Es cierto, como he comentado en algunas otras ocasiones que las organizaciones autoritarias (aunque vendan una imagen externa democrática, abierta, etc) utizan la gestión del miedo, técnicas y estrategias de manipulación y chantaje emocional y suelen poner en cargos medios u altos a personas que tiene un falso liderazgo porque abunda el peloteo, el miedo a perder el trabajo.
Aunque prefiero a una organización del tipo descrito en 2.0. no estoy de acuerdo en que utilizar las NNTT necesariamente conlleve una democratización de la organización.
Podría darte nombres y apellidos de personas y organizaciones muy conocidas, dar argumentaciones, aportar pruebas, pero en este momento no puedo pagarme un abogado (y no confío en los de oficio) ja, ja, ja, Un saludo. Ultimante estas que que sales con los post!, Enhorabuena.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Danzarina,

Gracias por participar y por animarme.

Me alegro que te gusten mis post.

En efecto, el usar las nuevas tecnologías no garantiza que esas empresas sean del estilo democrático o 2.0 porque hay muchos ejemplos reales que así lo demuestran.

También coincido en que ahora todas las nuevas tendencias se les ponen 2.0 porque queda como innovador.

Las empresas son sus personas y hay que saber elegir a quien poner al frente de un grupo de personas porque no todo el mundo vale.

Saludos,

Juan