lunes, 20 de octubre de 2008

EVALUACIÓN DE LA FORMACIÓN

Hay muchas personas que se dedican a impartir formación o a la gestión de la misma, que se piensan que una vez finalizada, se acaba todo su trabajo; en realidad es entonces cuando debería comenzar el trabajo más importante: comprobar la utilidad de esa acción formativa.

Esto la vamos a conseguir mediante la evaluación de cada acción formativa de forma pormenorizada, parándonos a valorar todos los detalles, por muy pequeños que parezcan. Habrá que asegurarse que no ha habido descontento entre los participantes y que realmente se hayan cumplido sus expectativas. Todo es mejorable, qué duda cabe. Por ello, habrá que tener mentalidad de avanzar y progresar constantemente.

Hay que analizar todos los aspectos (temarios, material didáctico, método usado, profesorado, aulas, tiempo dedicado, utilidad, etc.) desde el punto de vista externo de los alumnos y del punto de vista interno de los encargados de diseñar e impartir las acciones formativas concretas. Deben de influir ambas a la hora de sacar las conclusiones.

A los alumnos, si la acción formativa es de larga duración, es conveniente hacerles un par de evaluaciones de todos estos aspectos a la mitad y al final de la acción formativa y poder, así, hacer una comparativa que permitirá darse cuenta de cuando comienzan a ir las cosas mal o bien. Al principio nunca merece la pena hacer las evaluaciones porque los alumnos no van a ser objetivos ni tendrán criterio. En las acciones formativas cortas valdría con una evaluación global de todos estos aspectos al final de la misma.

Lógicamente, para contar con la colaboración objetiva de los alumnos que recibieron la formación, habrá que explicarles muy bien para qué se solicita conocer su opinión. Porque no se conseguirá nada positivo si marcan todo con la máxima puntuación sino es lo que realmente piensan. Habrá que conseguir su opinión veraz, para darse cuenta en qué punto se necesita mejorar la próxima ocasión que se imparta esa acción.

Para ello, será imprescindible la preparación de un cuestionario tipo que englobe todos aquellos aspectos que se consideren relevantes. Además, habrá que modificarlo regularmente en función del tipo de acción formativa a evaluar, quitando o añadiendo apartados según se precise.

Pero ninguna encuesta es válida si no se hace un seguimiento exhaustivo de un número de alumnos para ver la utilidad real que tienen las materias impartidas en el día a día de su puesto de trabajo. Lo mejor es hacer un par de evaluaciones prolongadas en el tiempo, tras finalizar la formación, para poder contrastar resultados.

Esto requiere invertir mucho tiempo y trabajo, sin embargo, merece la pena porque los resultados suelen ser bastantes veraces y permiten sacar conclusiones categóricas sobre la utilidad real o no de esa acción formativa. En caso de que las conclusiones sean negativas, será necesario analizar qué ha fallado y hacer las pertinentes modificaciones hasta conseguir los resultados esperados.

Hay veces que determinadas acciones formativas se quedan obsoletas y hay que ir renovando en función de las necesidades de las personas que permitan seguir avanzando profesionalmente. Pero esto, se debe de identificar antes de comenzar una formación.

También no hay que olvidar que cada acción formativa, para que sea adecuada, hay que adaptarla a las especificaciones de cada organización, teniendo en cuenta variables concretas.

Normalmente, se acude a la subcontratación de los servicios de formación. Serán los centros encargados de gestionar e impartir las acciones formativas los que debieran también hacer un seguimiento continuo de todos los aspectos de esa acción, para hacer el pertinente informe interno a la espera de conocer la opinión de los alumnos que hará que podamos sacar conclusiones.

Hay veces que un profesor no es adecuado. Es común que los alumnos, para evitar confrontaciones, evalúen al profesor alto. Tendremos que analizar las ausencias repetidas de los alumnos, incluso, preguntar uno a uno de forma informal, qué piensan del profesor.

Será también nuestro deber, como organizadores de estas acciones, el supervisar todo para evitar sorpresas negativas más adelante. Si el profesor no lo hace bien hay que sustituirle porque se le paga para enseñar de forma correcta la materia.

A veces no será el profesor el problema, sino el horario, o la duración de la clase, o el método utilizado, o la falta de medios, o incluso, la ubicación de la formación. Sea cual fuere el problema, ha de identificarse, para poder mejorarlo.

Así pues, cuando se pide una opinión, es eso lo que se pide. Una opinión. No una respuesta amable y poco fidedigna. Se trata de una inversión en formación, que como responsables de su organización, tendremos que asegurar se está llevando en condiciones y los propios alumnos, deberán ser conscientes del tiempo que le dedican ha de ser efectivo y no una pérdida de tiempo. A nadie le gusta perder el tiempo. Hoy en día, el tiempo es lo una de las cosas que nos falta a todos.

Al dar vuestra opinión, no se está haciendo nada malo sino todo lo contrario, ayudar a detectar las carencias o fallos que a veces desde fuera no se perciben. Esto es una crítica constructiva que debe ayudar a cambiar las cosas. Obviamente, habrá que evitar las críticas destructivas.

Las evaluaciones de todos los aspectos de las acciones formativas no son negativas sino que nos abren los ojos para mejorar. Hay que tener la mente abierta y saber aceptar las críticas constructivas que conocemos a través de las opiniones de los demás. Si coinciden, por algo será.

Si la misma acción formativa falla una y otra vez es por algo y no por fruto de la casualidad. Simplemente habrá que detectar qué hace que falle y ponerle remedio de forma correcta.

2 comentarios:

Carol dijo...

Está muy interesante el post, aunque me parece que a la gente no le gusta formarse ni formar, lo digo porque nadie comenta nada, es broma, jajaja.
Ahora en serio, muy buen artículo y muy bien elaborado.
Un saludo.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Carol,

Gracias por pasarte.

Esta claro que los temas de formación no generan tantos comentarios. Sin embargo, intento hablar de todo un poco para ir metiendo más temas cada vez.

Saludos,