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viernes, 23 de octubre de 2009

¡PAGA, PAGA! QUE ENCONTRARÁS TRABAJO

Suculento titular, ¿verdad? Una vez más, leyendo un magnifico post de Yoriento, titulado ¿Cuánto pagarías por encontrar trabajo? se generó un interesante debate en el que me surgieron unas cuantas reflexiones en alto que quería compartir con todos vosotros.

Para empezar, me gustaría comentar que los portales de empleo están notando, cada vez más, como las empresas prescinden de usar sus servicios porque en la actualidad, en la red, a través de diversas herramientas, incluso gratuitas, pueden encontrar candidatos en cuestión de horas de los perfiles que estén buscando con mucho talento y proyección. A veces, el elevado coste de los packs de los portales de empleo para las organizaciones no compensa con los resultados obtenidos.

Ahora, algunos portales, como Infojobs, da la posibilidad de dar mayor visibilidad a vuestro currículum mediante el pago de una cuota. Esto facilitará que las empresas os puedan encontrar más fácilmente porque aparezcáis como candidatos destacados en el portal. Sin embargo, aquí me surge una contradicción porque lo que debe importar es la calidad del perfil del candidato pero en este portal, se prima al que paga, tenga o no un buen perfil que le permitirá destacar por encima de los otros.

Con esto no estoy diciendo que no paguéis en este tipo de portales esa módica cantidad sino que, antes de pagar, os aseguréis de que realmente es efectivo y con qué finalidad decidís contratarlo. Es cuestión de probarlo y, sino cumple vuestras expectativas, daros de baja. Mi recomendación, antes de proceder al pago, sería conveniente solicitar la posibilidad de conocerlo, probarlo y que os expliquen sus ventajas reales. Hay que pagar por cosas que tienen posibilidades reales de ayudaros a encontrar trabajo.

Además, no olvidemos que la búsqueda de empleo supone costes por “todos” los lados, que no les damos a veces importancia pero todo cuenta (transporte para desplazaros a las entrevistas o a dejar vuestra candidatura, fotocopias de títulos, méritos, perfil profesional, etc.; acceso a Internet y muchas otras cosas).

Realmente ¿Es necesario que los candidatos tengan que pagar por encontrar trabajo? ¿O quizás sea que el motor de búsqueda no puede gestionar las búsquedas de una forma efectiva? ¿Tenemos que pagar porque el software no haya mejorado?

Ahora también están muy de moda las empresas de recolocación que hacen un programa, supuestamente particularizado para cada candidato que quiera que le ayuden a recolocarse, obviamente, pagando por ello. Antes de contratar este tipo de servicios, pensad que os revisaran el currículum, vuestra carta de presentación, verán qué opciones profesionales barajáis, ámbito geográfico de búsqueda y, a partir de ahí, se pondrán a buscaros ofertas. ¿Esto no lo podéis hacer vosotros? Estas empresas van a encontraros las mismas ofertas que aparecen en los buscadores de empleo que podéis consultar gratuitamente. Lo único que les puede diferenciar es los contactos que tengan en el mundo empresarial con las personas que buscan esos perfiles que os permitirá ir con más garantías a las entrevistas. Así que, antes de pagar, debéis pactar objetivos porque no os debe valer que “lo intenten”. Simplemente, “intentarlo” lo podéis hacer vosotros. Debéis pagar por resultados.

Caso similar es el de los cursos de formación, másteres, postgrados, etc.; que ahora están muy de moda y todos os prometen muchas cosas. Antes de pagar, estaría bien que miraseis la reputación del centro, el temario, la metodología docente, el profesorado y alguna cosa más. Sin embargo, os soléis olvidar de preguntar y que os justifiquen, de forma objetiva, cuantas personas que han realizado ese programa formativo previamente están colocados en la actualidad porque eso os dará una idea de las posibilidades reales. Debéis formaros en aquello que os guste sin olvidar las salidas profesionales que tenga en la actualidad en la demanda del mercado de trabajo. Y también hay que tener presente, que un master, no garantiza el puesto de trabajo al final del mismo.

Los portales de empleo, en vez de cobrar por dar más visibilidad a vuestros perfiles, deberían gestionar más sus bases de datos de candidatos, adaptándose a las necesidades de cada usuario, sin que os sintáis como uno más. Tienen que convertirse en gestores activos de empleo entre los que buscan trabajo y los que necesitan personal para sus organizaciones. También deberían hacer un servicio especializado que ayude realmente a ambas partes. No estoy diciendo que no hagan su labor porque hasta ahora lo han realizado, sin embargo, en la actualidad se necesita mayor interactividad para que sean útiles.

Personalmente, soy de la opinión de que no se debe de pagar por este tipo de servicios porque, como se planteaba en el artículo de Alfonso Alcántara (Yoriento) ¿Qué pasaría si todo el mundo pagase por estos servicios? La respuesta es clara. Perderían efectividad, si es que realmente la tienen. Por ello, antes de nada, se tendrían que conocer casos reales que hayan conllevado, al usar esos servicios, una ventaja en la búsqueda de trabajo y, mejor aun, que estén colocados.

Si vuestro perfil es bueno y le sabéis sacar partido, tarde o temprano, llegareis a vuestro objetivo. Aunque quizás debéis poneros a liderar vuestra “marca personal” siendo los que pongáis vuestro producto encima de la mesa de los que deciden. Porque en los portales de empleo, aunque uno sea una “piedra preciosa”, es tan complicado encontraros como encontrar una aguja en un pajar. Porque los buscadores disgregan por palabras claves y al fin y al cabo son máquinas que también fallan.

Debéis de centraros en lo que sabéis hacer, demostrarlo y mostrarlo a los demás para que lo vean y os tengan en cuenta por lo que ofrecéis realmente y no por lo que aparece en un trozo de papel bien presentado. Los perfiles profesionales buenos son aquellos que andan por si solos y que se mueven activamente de la forma que sea.

¿A que esperáis?

miércoles, 9 de septiembre de 2009

FALSAS OFERTAS DE TRABAJO

Desde hace ya un tiempo, determinados sectores nos quieren mostrar las bondades de buscar empleo en Internet y, por supuesto, las tiene, sin embargo, no hay que olvidar los defectos de los que adolece.

Según estudios recientes,
un 80% de las ofertas reales de trabajo no salen a la luz porque se cubren por el “boca a boca” de toda la vida, hoy llamado “Networking”.

El 20% restante de las ofertas de empleo salen en los diferentes medios como son prensa especializada, portales de empleo, servicios públicos de empleo, consultoras de recursos humanos, empresas de trabajo temporal, etc.

Lo que quiero mostrar es que Internet es una herramienta más en la búsqueda de empleo, sin embargo, no por usarla tenemos garantizado encontrar trabajo y debemos desechar los otros medios. Hay que complementar unos con otros.

Luego no olvidemos que Internet es un negocio en el que los portales de empleo especializados tienen como objetivo prioritario ganar dinero de sus principales clientes: las “empresas”.

Nadie puede negar que este tipo de portales no sean tan idílicos como parecen y acumulan ofertas de trabajo “gancho” en los que el puesto de trabajo ofertado es una quimera para atraer candidatos.

No olvidemos que en los procesos de selección, la premisa principal es la rapidez: desde que se pone en marcha hasta que se cierra e intentar tener a los mejores. ¿No es para sospechar de estas ofertas de empleo que un mes aparecen en un portal de empleo y a los dos meses ofertas idénticas lo hacen en una empresa de trabajo temporal, demorándose en ambos sin justificación? ¿Quizás no existan?
¿O esas ofertas no sean actuales o sean para un futuro?

Los candidatos no conocen la trastienda de los portales de empleo porque como bien sabéis no participan en los procesos de selección y quizás, por eso, comiencen los problemas. Eso sí, son conocedores de estas artimañas de las empresas en las que se juega con las expectativas de las personas. Todos los portales de empleo sin excepción actúan de la misma forma, en mayor o menor medida. Sino ¿como puede ser que muchos candidatos que cumplen los requisitos imprescindibles para el puesto sean descartados sin al menos tener una toma de contacto con la empresa? Otras veces, esos mismos candidatos, para la misma oferta, pero por otro canal, se quedan en proceso o finalista sin aun haber tenido contacto alguno con las empresas. Está claro, no obstante que, en este caso, al menos el puesto de trabajo es real.

No hace demasiado tiempo, una persona de mi entorno cercano optó a una plaza de orientador laboral que salió en un portal de empleo y se inscribió quedando a la espera. Cumplía con todos los requisitos exigidos. Pasaron días, semanas y meses y nunca más supo. Eso sí, hará un mes encontró en el servicio publico de empleo esa misma oferta de la misma empresa. Escribió a la oficina del INAEM correspondiente para mostrar su interés y le indicaron la dirección de correo electrónico donde tenía que enviar su currículum y un número de teléfono para contactar con la persona encargada del proceso. Le dijeron que lo hiciese ese mismo día porque se iba a realizar la selección de inmediato. Hizo las dos cosas y la persona de contacto le indicó que la cosa iba para largo y que, en caso de encajar, se pondrían en contacto con él. Eso sí, le llegó la carta del INAEM para que la sellase la empresa que estaba en otra provincia. Volvió a llamar a la empresa y le dijeron que ellos no se hacían cargo de ese trámite y que se pusiera en contacto con su oficina que fue la que resolvió el tema. Por supuesto, de la oferta nunca más se supo, ni se sabrá y uno se pregunta ¿qué hacen con esos curriculums?

Las ofertas falsas las tenemos de todos tipos, desde las genéricas que no aportan nada hasta las demasiado específicas, que dan demasiados datos.

Muchas empresas insertan ofertas de trabajo “por si acaso” sale un proyecto que requerirá precisar personal de un determinado perfil y hacen hasta las entrevistas pero se demora el proceso de selección y esos candidatos nunca más saben de esa oferta. Incluso, puede conllevar problemas psicológicos puesto que incluso se puede llegar uno a pensar que el problema está en uno mismo. Es difícil darse cuenta de que el problema está en que ese trabajo no existe.

No obstante, los perfiles que insertamos en los portales de empleo tienen mucho que ver en hasta donde se llega dentro del proceso o simplemente que os desechen.
Aunque parezca mentira, está comprobado que cuando más general e indeterminado sea el perfil mejor. Sino haced la prueba de meter dos perfiles distintos con vuestros datos.

Pero tampoco quiero generalizar.
Por supuesto que hay muchas otras ofertas que son ciertas y que bastantes personas, en alguna ocasión, encontraron trabajo a través de los portales de empleo y otros muchos no.

Este tipo de portales tienen que tener como objetivo principal ganar dinero y después, preocuparse porque sean una plataforma que incentive el encontrar trabajo. Es decir, que se use por las empresas para seleccionar el personal que precisan y no para publicitarse ellas o sus actividades mediante la inserción de ofertas de trabajo inexistentes.

Tanto los portales de empleo, como los servicios públicos de empleo, deberían poder exigir a las empresas que justifiquen la existencia real de esos puestos de trabajo y no darles carta blanca para que hagan y deshagan. Por supuesto, no me refiero a los aparentes controles que son tan blandos que parecen inexistentes.
Sólo se les debe pedir transparencia. Porque ellos son los primeros que recomiendan a los candidatos que no deben engañar en sus curriculums. Cuando los candidatos ven que listillos y maquilladores de la verdad son los que obtienen resultados positivos, hacen que, antes o después, se pasen a este juego en el que participan todas las partes protagonistas en la búsqueda de empleo.

Creo que ya es hora de que las personas que buscan empleo vean la realidad y sepan qué se esconde detrás de tanto silencio en su búsqueda; no todas son porque no encajen con el perfil sino porque algunas de esas ofertas son montañas de humo.

Obviamente, no se pretende que cambie sino hacer que los candidatos usen todos los medios a su alcance y no sólo los portales de empleo. Os animo a que investiguéis más algunas ofertas y conforme vayáis analizándolas, os daréis cuenta de todo esto.


Y digo yo ¿Por qué ninguna empresa reconoce que inserta ofertas irreales? ¿Por qué los portales de empleo callan de forma impasible? ¿Por qué los medios de comunicación sólo alaban la grandeza y las ventajas de los portales de empleo?

Creo que la respuesta es obvia y se debe a que hay muchos intereses en juego que interesa omitir. No olvidemos que se nos cuenta lo que les interesa. Por ello, debemos contrastar siempre la información.