sábado, 19 de abril de 2008

LOS MEJORES ¿SE RELAJAN EN EL TRABAJO?

Con superar el proceso de selección y conseguir el puesto de trabajo al que optabais no está todo conseguido. Ahora toca demostrar que no se equivocaron con vosotros y os toca demostrar vuestra valía en el desempeño del puesto de trabajo. Nuestras madres y abuelas siempre nos dicen que somos los mejores. Está bien para reforzar nuestro ego, pero en el campo laboral, lo que dicen las madres y abuelas hay que demostrarlo.

Primero debéis superar el período de prueba que tengáis estipulado en vuestra relación contractual. Hay mucha gente que una vez seleccionado, se relaja, pensando que ya tiene todo conseguido y luego se ven sorprendidos cuando después de varias llamadas de atención, se encuentran con la finalización de la relación contractual, al no haber superado el período de prueba. Por lo tanto, en este tiempo, os tenéis que esforzar por llegar al nivel esperado de vosotros y superar los procesos formativos previos que hay en algunos casos.

Recordad que las segundas oportunidades no existen. Así que si tenéis un nivel inferior en la formación tendréis que esforzaros el doble para superar la misma. Eso muchas veces supondrá tener que dedicar más horas que las establecidas en la jornada; eso sí, depende solamente de ti el conseguirlo o no.

Aunque superéis el período de prueba, no debéis bajar la guardia y relajaros en el desempeño de vuestro trabajo. La relación contractual con vuestra organización, sea indefinida o temporal no supone impedimento para ejecutar despidos, llegado el momento. A veces compensa más despediros aunque tengáis contrato indefinido, incluso reconociendo la improcedencia del mismo y pagaros la indemnización estipulada, que manteneros en vuestro puesto de trabajo siendo improductivos.

A las empresas se va a trabajar; muchos trabajadores olvidáis esto y en vez de ir a trabajar vais al trabajo y os dedicáis a simular que trabajáis. Está claro que todos tenemos unos días mejor que otros. Tarde o temprano, todo sale a la luz y como mucho os darán un toque de atención para que cambiéis; sino lo hacéis podéis esperar cualquier cosa.


Los mandos intermedios tienen que preocuparse de controlar el rendimiento de sus trabajadores y exigirles ser productivos en el desempeño de su trabajo. No obstante, en muchas ocasiones los gestores de sus equipos se desentienden de eso y hacen la vista gorda. Tampoco nos engañemos. Os podéis llevar muy bien con los integrantes de vuestros equipos de trabajo, sin embargo, debéis saber separar la faceta profesional de la personal por muy complicado que pueda resultar para evitaros problemas.

Las organizaciones no se pueden permitir el lujo de tener trabajadores que no producen en su puesto de trabajo porque esto es una falta de respeto para el resto de trabajadores que si que son 100% productivos. Sino lo cortamos de raíz puede traer verdaderas rebeliones internas.

Otro aspecto a tener en cuenta hace referencia a los descansos que os corresponden por ley. Todos somos adultos y sabemos qué es lo que tenemos que hacer, es decir, cumplir los tiempos estipulados para ello. La flexibilidad que se da por parte de las empresas puede llegar a abuso por parte de algún trabajador. También aquí es de vital importancia la figura del mando intermedio.

Tiene que producirse una coordinación entre los responsables de equipos y el departamento de recursos humanos para conseguir hacer cumplir todas las normativas internas y conseguir detectar a los trabajadores que no acatan las mismas.
Las organizaciones son conscientes de que todos los trabajadores no producen lo mismo y que unos tienen más talento que otros; cada trabajador es diferente. No obstante, todas las organizaciones tienen fijados unos parámetros mínimos del rendimiento esperado por un trabajador para que sea rentable.

Es de vital importancia realizar la evaluación del trabajo ejecutado. Tiene que estar perfecto y así no tener que repetirlo. De no ser así, resta la productividad de esos trabajadores. No es cuestión solo hacer tu trabajo, sino de hacerlo bien.

Encima luego los trabajadores que más se quejan y exigen suelen ser los que "mejor viven" en el trabajo. Por lo tanto, también hay que cuidar y recompensar, sobre todo a los trabajadores que más producen y que mejor ejecutan su trabajo.

Ya he dicho en otras ocasiones, que todas las personas que ocupan un mismo puesto de trabajo no lo desempeñan de la misma forma. Aquí debe existir un parámetro para establecer diferencias salariales entre las personas que ocupan un mismo puesto de trabajo, en función de lo que producen. Deben ascender los que son más válidos.


En resumen, la productividad debe ser medida de tal forma que controle a los trabajadores y se saque el trabajo adelante, obteniendo satisfacción por parte del cliente de esa labor. Lejos quedan ya, (exceptuando la Administración) los trabajos de por vida. Hay que ponerse "las pilas" y demostrar EN TODO MOMENTO, que eres el mejor.

9 comentarios:

neurotransmisores dijo...

Es como si nos tuviéramos que examinar todos los días.

Saludos.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Neurotransmisores,

En primer lugar darte las gracias por participar.

Ciertamente en nuestro trabajo nunca podemos bajar la guardia hasta el punto de no hacer nuestro trabajo. Las cosas pueden cambiar de un día para otro aunque pueda parecer increíble.

Saludos,

Eva Rimbau Gilabert dijo...

Hola Juan,

Estoy de acuerdo contigo en que es necesario recompensar mejor a las personas más productivas, y que las empresas difícilmente pueden comprometerse a ofrecer empleos de por vida en el actual entorno coompetitivo. No obstante, el discurso de "Hay que ponerse 'las pilas' y demostrar EN TODO MOMENTO, que eres el mejor." me parece pensado para un mundo de corredores de carreras cargados con pilas alcalinas, no para personas con sus necesidades y metas particulares. Aunque seguramente coincidamos en algunos puntos, esta forma de expresarse con respecto al trabajo y el trabajador me parece casi de ciencia ficción.

Un cordial saludo,

Eva

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Eva,

En primer lugar darte las gracias por visitarme y dejar tu comentario.

Comentar que mi ultimo párrafo esta expresado de una forma generalista. Soy consciente de que a lo largo de nuestra vida laboral vamos a pasar por bueno y malos momentos que aunque no queramos se van a ver reflejados en nuestro rendimiento laboral.

Además la empresa tiene que ser flexible ante estas situaciones con los trabajadores que sobradamente han demostrado su involucración y valía.

Esto iba referido más hacia aquellos trabajadores que llevan poco tiempo en las organizaciones.

En ningún momento quería meter en el mismo saco a la globalidad de los trabajadores.

Saludos,

titi dijo...

Es interesante.
A mi me contrataron para trabajar en venta al pbulcio y decidieron no renovarme luego de finalizado el periodo de prueba, porque "no tengo el perfil que quiere la empresa".
Pasaron 3 meses y no consigo trabajo porque esta experiencia me marcó mucho, no consigo recuperar la confianza en mi misma.
Respado todos los errores, repaso todos los días que estuve en la empresa. tengo ganas de retroceder el tiempo para evitar los momentros en que creo que hice algo mal...
Jamás me llamaron la atención por algo, creo que si lo hubieran hecho al menos estaría consciente de mis errores.
Lo que peor me pone es que yo no era una relajada... Al contrario de mis compañeros que llevaban más tiempo allí sí lo eran, y creo que yo realizaba más tareas que ellos para ganarme el lugar, incluso se reian de que yo quisiera hacer todas las cosas bien.
¿Qué fue lo que hice tan grave para que me despidieran?
Hoy pienso que no sirvo para ningún trabajo que sea dentro de una empresa.

titi dijo...

Ojo, no es que yo quisiera hacer quedar mal a mis compañeros, y no era una chupamedias.
Me refiero a que ellos se ponian a charlar todo el tiempo cuando había que atender a los clientes.

¿Yo era la que era no productiva?

Me siento muy mal porque no consigo tener la autoestima suficiente para pasar nuevas entrevistas... Tengo pánico social, tengo pánico de entrar a una empresa con sillones blancos... Siento que una vez que cruzo la puerta voy a ser devorada por el sistema.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Titi,

En primer lugar, decirte que el no superar el periodo de prueba en una empresa para un puesto determinado no quiere decir que no valgas para ningún puesto parecido, ya que eso es incorrecto.

Hay veces que uno no encaja con la filosofía de la empresa, sin embargo, desde el momento en que fuiste contratado tu perfil encajaba para el ese puesto en función de su descripción de puestos.

Por lo que indicas tú te esforzabas y hacías todo lo que conllevaba la atención al público porque para este tipo de puestos hay que ser proactivo.

A parte de que nadie te indicó que hacías mal no te dieron una explicación. Puede ser que no le cayeses bien a tu responsable o que tuviera miedo de que una persona con iniciativa como tu pudiese poner en evidencia sus carencias o las de tus compañeros para ese mismo puesto.

La cuestión es que te tienes que olvidar y pasar página. Esto que te ha pasado a ti nos puede pasar a cualquiera.

La primera que tienes que creer que vales eres tu misma para sentirte segura y demostrárselo a los demás.

Estoy seguro que te esta esperando un magnifica oportunidad profesional a la vuelta de la esquina.

Si necesitas mi ayuda no dudes en decírmelo.

Paola dijo...

Hola, el tema planteado en el articulo es muy interesante. Considero que una adecuada inducción del trabajador a la organización en la cual se desempeñará, es un punto fuerte a tener en cuenta por parte de quien lo contrate. Del mismo modo el contarto psicológico entre ambas partes es muy valioso. La etapa de familiarización de un nuevo empleado requiere de especial atención por parte de las empresas, como también la realización de evaluaciones de desempeño. Esta herramienta permitirá ver cómo las personas se desempeñan en su puesto de trabajo y, dependiendo de su desempeño, se podrán realizar ajustes o recomendaciones para mejorar o potenciar el mismo. La evalución de desempeño no debiera ser vista como una especie de control, su finalidad es para lograr el mayor desarrollo de las personas en su puesto de trabajo.

Saludos.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Paola,

Muchas gracias por participar.

Efectivamente inicialmente tiene que producirse un contacto habitual entre ambas partes.

Por otro lado durante el periodo de prueba se debe hacer un seguimiento continuo con las correspondientes evaluaciones de su evolución indicándole en todo momento como va y indicarles las cosas a mejorar para que tenga oportunidades de superarse a si mismos.

Como bien dices las evaluaciones del desempeño no solo se tienen que verse como un sistema de control sino que tiene que verse fundamentalmente como herramienta para ayudar a cada trabajador a llegar al máximo de su potencial adaptándose de forma especifica a cada uno de ellos. Ya que el ritmo de cada persona es distinto.

En todo momento hay que indicar aquellas cosas a mejorar y dar alternativas para hacerlo porque muchas veces los trabajadores no saben como superar los obstáculos que les impiden crecer.

Saludos,