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viernes, 22 de agosto de 2008

¿NOS TOMAMOS UN CAFECICO?

¡La cantidad de anécdotas que se producen entorno a la máquina del café! De ahí, que la serie de humor “Camera Café” tenga tanto éxito. ¿Quién no tiene a un comercial geta, la de la limpieza dando mal, la tía buena enseñando pecho, la fea alelada, el tío gris…? Personajes que la serie ha desarrollado, que conviven en la máquina de café, que aunque ficción, no se alejan para nada de la realidad.

Pero hagamos un análisis de nuestras empresas…
Seguro que podréis encontrar paralelismos entre los personajes de ficción de la televisión y la cruda realidad de nuestra empresa.

En todas las organizaciones tenemos el “compañero geta” que suele merodear por la máquina de café en vez de estar “produciendo”. Es más, tenéis dudas si su puesto de trabajo esta en su departamento o ahí. Paséis cuando paséis, siempre os lo encontráis en el mismo sitio, con unos, con otros o incluso, solo… Controlará la rutina de toda la empresa, para siempre “pillar” a alguien con quien hablar.

También podréis encontrar en la máquina del café a la típica agobiada, que además de estarlo por el trabajo, le ocurren infinidad de curiosidades que, obviamente, comenta en el café.

¿Quién no tiene un “jefecillo” cascarrabias que, hagas lo que hagas, nunca está de acuerdo con lo que dices? Siempre tiene su opinión, que además, es la única válida. Y en esos cinco minutillos que uno busca algo de relax, te lo tropiezas, con lo que… ¡Adiós relax!

Y de la rubia de Cámera Café… ¿no encontráis a alguien en vuestra empresa? Escote arriesgado, minifalda minúscula, jugueteo con el pelo… ¿Qué os voy a contar que no sepáis? Igual, no está tan buena como la de ficción… pero seguro que el escote, no falta.

Y así como tenemos a la tía buena, tenemos a la que tiene pocas luces, que se convierte en el bicho raro de la empresa… pero que sirve para echar unas cuantas risas… Mal sentido de la estética, accesorios del rastro mal combinados, peinados de peluquería de barrio…

¿Qué me decís de la que siempre tiene noticias frescas? Siempre hay alguien que controla todo lo que le pasa a cada uno de la empresa… (La de la limpieza, suele ser de este tipo… pero ahora hablaré de ella). ¿Falta alguien? Te dice donde está. Falta el jefe, sabe donde ha ido, etc.

La de la limpieza… ¡Buff! Son todas iguales. Recatadas los primeros días, pero se sueltan la melena al poco tiempo, se conocen la vida de todos, en toda conversación se meten, incluso saben más cosas que los demás trabajadores. ¿Quién no interroga a la de la limpieza cuando necesita información? La pena es cuando coge vacaciones, que se nos va la fuente de información… Y anda que no toca todo lo que tienes en la mesa… Los productos químicos con olor son su perdición.
El Aspirador su fetiche, la escoba, su morbo… El mocho, su vara de poder…

El personaje mala leche, que todos odiamos, incluso evitamos cruzar palabra, también existe…

El frikismo, normalmente, lo encontramos en el departamento de informática… aunque no sólo ahí. Este perfil, habla otro idioma al vuestro y vive en una galaxia distinta a la de toda la empresa. Se considera corriente y no entiende por qué la gente lo encuentra raro. En todas las empresas lo ignoráis o le tratáis con la peculiaridad que le caracteriza. Porque no suele pasar desapercibido y causa gracia o asombro allí por donde pasa dentro de la empresa. ¿Quién no tiene una estación meteorológica en su puesto de trabajo?

En la serie televisiva falta un personaje importante. El que huele mal. Sobacos, pies, mal aliento, ropa… siempre encontramos en las empresas espécimenes que deben tener destruido el olfato.

Siempre tenemos al compañero responsable y trabajador del que abusáis habitualmente para que os ayude en muchas de vuestras tareas. Nunca va a deciros que no, a pesar de ir hasta arriba de trabajo. Cumple rigurosamente los procedimientos y no entiende porque los demás no lo hacéis más que cuando os interesa. En más de una ocasión recibe una bronca que no le correspondía por culpa de alguno de vosotros porque suelen pagar como dice el refrán justos por pecadores.

Otro de libro que no falta es el compañero sindicalista que revoluciona a toda la oficina para conseguir que se mejoren las condiciones del resto de vosotros comenzando siempre por él. No obstante, es el que azuza al resto para que empiece a movilizarse la gente.

Y podríamos continuar con infinidad de personajes, como el que siempre está detrás del que habla, como si fuera el pilar de apoyo de otro. Vamos, el típico dúo Pin y Pon.

El vacilón, que lleva de calle a las chicas… A veces, podría integrarse en el geta que comentaba al principio…

La que siempre está mala, tiene las enfermedades más insospechadas, le tienen que hacer análisis que jamás hayamos oído, la que tiene los dolores que para los médicos no pueden encontrar solución, la que toma las pastillas milagrosas que su vecina “La Paquita” se tomó…

También están las mamás,
que dan todos los detalles de los embarazos, de los lloros, de los pañales, de los pediatras, que usan un vocabulario que jamás habías oído…

En torno a la máquina del café se reunen infinidad de caracteres, se traman todo tipo de acciones de lo más diversa. Si las máquinas de café hablasen, se produciría más de una revolución. A parte de que se destaparían muchos secretos. El cotillear y el criticar sufrirían mucho si les quitásemos la máquina del café de golpe.

Al fin y al cabo, el café, sea bueno o no, no importa. Lo que sí importa es todo lo que la máquina del café supone.

martes, 17 de junio de 2008

ME HAN DICHO QUE.......

Como ya he manifestado en otras ocasiones, la comunicación corporativa es un elemento fundamental para conseguir que las cosas funcionen bien dentro de la misma.

El 80% del éxito del funcionamiento o fracaso de la implantación de una nueva política o procedimiento depende de como se haga la comunicación. Si queremos contar con el apoyo de todos los integrantes de nuestra empresa hay que hacerles partícipes desde el principio, sabiendo muy bien lo que hay que comunicar y como hay que comunicarlo.

Muchas veces, el no saber llegar a la plantilla no se debe a que aquello que se quiera implantar o comunicar sea o no interesante, sino a que no se hace en el momento adecuado, ni de la forma idónea, para que el mensaje exacto llegue a los destinatarios.


Por lo tanto, las organizaciones tienen que abandonar esa postura conservadora respecto a su política comunicativa. Siempre será preferible hacer un comunicado oficial para que los trabajadores obtengan dicha información por un canal oficial a que se enteren por el canal no oficial por excelencia; "el cotilleo o rumor". Éste, fluye de forma no controlada contando las cosas con verdades pero muchas mentiras.

La política comunicativa debe ser clara. Los trabajadores simplemente quieren (y deberían) estar informados. Si no se hace de forma correcta, es normal que se busquen otros canales y, así, puedan estar al tanto de lo que ocurre en su empresa.

Es muy triste que se comunique oficialmente una cosa que ya sea conocida por todo el mundo. A veces, es el propio servicio de comunicación el que es el último en enterarse, pues es el único departamento que entiende que sólo se puede hacer caso a la información oficial, que a veces, no llega a ellos tan rápido como los rumores.


Los rumores, normalmente ocurren porque alguien ha filtrado la información. Obviamente, para parar de cuajo la rumorología, habría que investigar quién "se ha ido de la lengua". Si identificamos una información no oficial pasando de boca en boca, lo mejor es intentar enviar una comunicación oficial, aun cuando sea para comunicar que no se sabe nada sobre determinado asunto y evitar, así, los "dimes y dirites" sobre ese asunto.

También nos pueden llegar consultas que la rumorología haya distorsionado y haya creado cierta inquietud entre los trabajadores. Igualmente, habría que actuar de forma similar.

La empresa es una pequeña o a veces no tan pequeña comunidad de personas en la que tenemos que establecer unas reglas para convivir adecuadamente. En las empresas tarde o temprano todo se sabe. Por que como dice un amigo mió si algo no quieres que se sepa ni lo pienses.

Por lo tanto, es mejor mantener informada a la gente por canales oficiales. Hay que comunicarles aquellas cosas que les afecten directamente o indirectamente de alguna manera. Muy recomendable comunicar e informar a toda la plantilla de nuevas políticas, cambios organizativos, nuevas incorporaciones, destituciones o bajas de personas de la cúpula directiva, noticias relacionadas con la empresa, etc. No olvidemos, que si estamos por delante de la rumorología, ésta, terminará desapareciendo.

Analizad ahora vuestra empresa. Si el rumor es el canal comunicativo por excelencia es que no tenéis implantada una política comunicativa o que la que hay, hace aguas por todos los lados. Para cambiar esta situación, solo hay que ponerse manos a la obra. La cúpula directiva es la que tiene la llave para hacer cambiarlo. Todo depende de que estén dispuestos a cambiar de mentalidad y ser conscientes que la información que ellos manejan debe tratarse adecuadamente.


Si la implantación de la política comunicativa oficial es eficaz, será muy bien acogida por los trabajadores. Hay que dar a la gente más de lo que esperan e informarles de las cosas antes de que pregunten.

Últimamente para involucrar a todos los trabajadores en la política comunicativa de su organización y hacer que se sientan parte activa de la misma se están poniendo de moda las revistas y blogs corporativos. En este tipo de herramientas puede participar cualquier trabajador que tenga algo que contar o aportar a nivel corporativo. Son unas herramientas muy adecuadas para conseguir que los trabajadores interactúen a nivel corporativo.

Con ellas, podemos acercarnos a cada departamento, averiguar qué hacen, quien lo forman,... En fin, una forma de darse a conocer al resto de la organización. Por otro lado, se pueden crear secciones temáticas en las que se publiquen artículos sobre temas relacionados con esa temática que resulten de interés.

Una formula para incentivar la participación es involucrar a la gente para que nos informen de que temas les gustaría que se hablasen en estas herramientas corporativas.

Ahora nos puede parecer esto una locura, sin embargo, en estas nuevas herramientas que aun son pioneras esta el futuro de la comunicación corporativa.

Hay que apostar por invertir en políticas comunicativas porque es una inversión de futuro que va a darnos unos resultados por encima de lo esperado. La dirección ha de abrir la mente en este sentido, como paso hace tiempo con la implantación de las políticas formativas.

Eso sí, cada empresa tendrá que ir a su ritmo; no podemos pretender comenzar por el tejado si aun no hemos construido la base sobre la que se sujete el mismo. Las que comienzan a dar los primeros pasos en la comunicación corporativa aun tienen que ir paso a paso para establecer unos cimientos sólidos que perduren el tiempo. Como digo yo, sin prisa pero sin pausa.

Muchas veces, las organizaciones exigen a sus empleados claridad y sinceridad para hacerlas partícipes de los problemas, necesidades, sugerencias, etc.

¿Pueden pedirnos algo que son ellas las primeras que no cumplen?