Todos escuchamos últimamente “networking” en la búsqueda empleo. Cada vez salen menos ofertas de trabajo en los canales usuales. El networking, para aquellos que no lo conozcan, nos permite aprovechar los contactos que tenemos para acceder a ciertas ofertas que puede que no salgan en los medios. Este acceso no necesariamente ha de conllevar un puesto de trabajo, pero sí que facilita el acceso al mismo. Siempre será más efectivo que esperar a que la oferta llegue a nuestros ojos. Network, en inglés, significa, red. Y en eso consiste el networking. En crear una red.Lo primero que hay que dejar claro es que el hacer contactos profesionales requiere un plan de acción que nos permita enfocarnos y ser constantes para cuidarlos, mantenerlos y que den sus frutos. El networking no consiste en encontrar las personas que nos pueden interesar para encontrar trabajo en el área que buscamos y, en el primer contacto, enviarles nuestro currículo. Actuar así, suele provocar el efecto contrario, haciendo que se muestren reacios. Es algo forzado por nosotros sin tener en cuenta las consecuencias que conlleva al improvisar.
Lo primero que tenemos que pensar es ¿qué podemos ofrecerles nosotros a esos potenciales contactos? Y ¿en qué podemos ayudarles? El hacer contactos profesionales supone pensar en ayudar a los demás, sin esperar nada a cambio a priori hasta que no se genere una relación de confianza mutua.
En primer lugar, recomiendo hacer búsquedas de las personas del área geográfica o sector profesional en que tengamos interés para enfocar nuestra búsqueda. Lo ideal es comenzar por la gente que ya conocemos. En un segundo momento, tendremos que apuntar a personas que no conozcamos pero que nos gustaría conocer. Lo mejor en esta etapa, es buscar alguna persona que tenga conexión con ellos, que os conozca para pedirle el favor que os haga de nexo de unión. Siempre se les puede enviar una invitación de contacto sabiendo porque os interesa tenerles de contacto y que os puede unir para llegar a ellos porque los mensajes generales carentes de contenido se quedan en saco roto. No olvidemos que no es cuestión de almacenar 1.000 contactos, sino que nos podemos conformar con muchos menos, es decir, no importa la cantidad de contactos sino la calidad de los mismos.
Una vez establecido el contacto, debemos dedicar tiempo a conocerlos y cuidarlos, intentando hacer ese contacto personal cara a cara. Siempre que nos escriban o den información, tendremos que responderles y agradecérselo lo antes posible porque es un detalle que se acuerden de nosotros. Debemos saber vendernos en términos globales para que conozcan qué podéis ofrecer y así podernos tener en cuenta en caso de que nos consideren adecuados para ello. Los contactos profesionales consisten en el “hoy por mí y mañana por ti”.
Es una labor que requiere dedicarle su tiempo preciso para que dé los frutos esperados. No es algo tan inmediato como enviar nuestro CV a una oferta para un puesto de trabajo concreto que necesita cubrir una empresa que es algo a corto plazo. A veces las oportunidades profesionales en el networking no tienen por qué venir directamente de vuestros contactos sino de conocidos suyos que les comentan que buscan a alguien con determinado perfil y se acuerdan de nosotros porque encajamos. Por la vía del networking suelen salir puestos de mayor calidad y responsabilidad que por la otra vía.
Los contactos, como con los amigos y la familia: Hay que cuidarlos para que siempre estén ahí y no sólo acordarnos de ellos cuando nos interese. El que no siembra no recoge. Tan sencillo como eso.



















