En una empresa se celebra la reunión trimestral de las diversas delegaciones nacionales de una compañía que tiene su sede central en Logroño. Este tipo de reuniones duran un par de días.
Uno de los dos días comen todos en un lujoso hotel de la ciudad en el que han preparado un menú para todos los asistentes a petición de la dirección de la compañía. Les han reservado un ala del comedor para que nadie les moleste. En este hotel no se puede fumar en el comedor y lo indica por todos los lados.
Todos se sientan en la misma mesa alargada en plan boda en la que es imposible poder hablar con el que está en la otra punta de la mesa. La comida va transcurriendo con la algarabía propia, unos hablando del tiempo, otros cuchicheando, otros pasando el rato como pueden y los pocos que quedan saliendo a fumar a la calle entre plato y plato. Además, el servicio es un poco lento, algo que facilita las pausas.
Llegado el momento del café en el restaurante, el presidente de la compañía saca un enorme puro que no duda en encenderse en el comedor, como hace en todos los sitios. Amablemente un camarero le indica que está prohibido fumar y que deberá salir a la calle para poder fumar, el presidente le contesta de forma cortante que el va a seguir fumando y que como siga insistiendo llamará a su encargado para pedirle explicaciones de lo mala que estaba la carne que ha comido. Tras esto el camarero desapareció y no volvió por esa mesa. Mientras pasaba esto se hizo el silencio en la mesa y todos los asistentes menos un par que estaban avergonzados le rieron la gracia al presidente, alguno hasta con aplausos incluidos. Por supuesto, nadie comentó nada de la situación y quedó como anécdota graciosa de ¡que guay es mi presidente!
Las preguntas que quiero que respondáis son:
1.- ¿Qué ocurre aquí?
2.- ¿Cómo hubieseis reaccionado vosotros si fueseis el camarero?
3.- ¿Qué os parece la reacción de los compañeros?
4.- ¿Cómo es este tipo de responsable? y ¿Cómo podemos cambiar sus hábitos?
Cuando respondáis todos yo daré mi opinión al respecto. Un tema inventado pero que no está tan lejos de la realidad.
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martes, 1 de septiembre de 2009
martes, 12 de agosto de 2008
COGE ESE TELÉFONOOOO……
En todas las empresas, por mucha libertad que pueda haber, tienen que existir unas normas para que todo funcione correctamente entre las personas que trabajamos en las mismas. A veces, no todo está enmarcado en un procedimiento que puede llevar a una cierta anarquía, que modificar más tarde, va a ser un tanto difícil y no falto de críticas.
En particular, hoy me voy a referir más concretamente al uso del teléfono móvil personal en el lugar de trabajo, dentro del horario laboral. Hay quienes, hoy en día, tienen un teléfono móvil que no paran de usar, aun estando en el trabajo.
Incluso, las musiquitas horteras, maquina total, balbuceos de un bebé, o la “frase del verano”… suelen sonar en las oficinas, de forma constante, molestando a todos. A mí, al menos, me molesta bastante este tipo de ruidos.
En nuestro puesto de trabajo vamos a tener teléfono fijo y/o móvil de empresa para podernos comunicar con las personas que requiera nuestro trabajo. Por lo tanto, el teléfono móvil personal no lo necesitamos para nada dentro del horario laboral. Deberéis prestar atención a las normas que rigen al respecto en vuestra compañía en relación a su uso y, en caso de no tenerlas claras, preguntarlas para seguir la normativa interna vigente.
Si por el contrario, no hay una normativa clara y rige la flexibilidad respecto a su uso, no olvidéis que estáis trabajando y que el uso de vuestro teléfono móvil personal es secundario durante la jornada laboral. Si decidís tenerlo encendido en horario de trabajo porque tu compañía no lo prohibe, deberíais tenerlo en silencio para no molestar al resto de compañeros cuando pudiera sonar. Es más, debería de estar guardado en un cajón y consultar el mismo en los períodos de descanso que tengáis a lo largo de la jornada.
Obviamente, para este tipo de cosas hay que usar el sentido común y tener claro que, porque un día contestéis a una llamada particular de vuestro teléfono móvil personal en horario de trabajo no va a pasar nada. Otra cosa muy diferente es que lo hagáis de forma habitual como habito adquirido; esto da muy mala imagen.
También puede ocurrir que por una necesidad personal tengáis que tener un día el teléfono móvil encendido encima de la mesa porque esperáis una llamada importante por algún asunto personal urgente. Aquí hay que ser objetivo, diferenciar que es algo urgente y que no. No os preocupéis; si alguien os tiene que localizar por algo os volverá a llamar más tarde y sino en vuestros descansos o al finalizar vuestra jornada laboral podéis llamar a las personas que os intentaron localizar por algún asunto no urgente o prioritario.
Personalmente creo que en las empresas tiene que predominar la libertad y flexibilidad dentro de unos limites claros. Igualmente, el uso del teléfono móvil personal tiene que seguir unas reglas claras con el criterio a seguir por todos los trabajadores; así se evitarán abusos de unos pocos que perjudiquen a todos.
Yo creo que no pasa nada por tenerlo encendido, siempre que este en silencio y en un lugar que no nos distraiga. Porque no olvidéis que al trabajo se va a trabajar y que los asuntos personales pueden ser atendidos en descansos o al acabar la jornada.
Recuerda que si no tenéis en cuenta esto, algún representante de vuestra compañía podría llamaros la atención por incumplir vuestras obligaciones laborales y atender asuntos personales “carentes de importancia”. Y antes de criticar este tipo de normas, poneros más en el lugar de la otra parte y formularos las siguientes preguntas: ¿Cómo os sentaría a vosotros que vuestros trabajadores estuvieran constantemente atendiendo llamadas personales en horario laboral? ¿O que un compañero vuestro lo hiciese constantemente repercutiéndoos en mayor trabajo para vosotros?
En particular, hoy me voy a referir más concretamente al uso del teléfono móvil personal en el lugar de trabajo, dentro del horario laboral. Hay quienes, hoy en día, tienen un teléfono móvil que no paran de usar, aun estando en el trabajo.
Incluso, las musiquitas horteras, maquina total, balbuceos de un bebé, o la “frase del verano”… suelen sonar en las oficinas, de forma constante, molestando a todos. A mí, al menos, me molesta bastante este tipo de ruidos.
En nuestro puesto de trabajo vamos a tener teléfono fijo y/o móvil de empresa para podernos comunicar con las personas que requiera nuestro trabajo. Por lo tanto, el teléfono móvil personal no lo necesitamos para nada dentro del horario laboral. Deberéis prestar atención a las normas que rigen al respecto en vuestra compañía en relación a su uso y, en caso de no tenerlas claras, preguntarlas para seguir la normativa interna vigente.
Si por el contrario, no hay una normativa clara y rige la flexibilidad respecto a su uso, no olvidéis que estáis trabajando y que el uso de vuestro teléfono móvil personal es secundario durante la jornada laboral. Si decidís tenerlo encendido en horario de trabajo porque tu compañía no lo prohibe, deberíais tenerlo en silencio para no molestar al resto de compañeros cuando pudiera sonar. Es más, debería de estar guardado en un cajón y consultar el mismo en los períodos de descanso que tengáis a lo largo de la jornada.
Obviamente, para este tipo de cosas hay que usar el sentido común y tener claro que, porque un día contestéis a una llamada particular de vuestro teléfono móvil personal en horario de trabajo no va a pasar nada. Otra cosa muy diferente es que lo hagáis de forma habitual como habito adquirido; esto da muy mala imagen.
También puede ocurrir que por una necesidad personal tengáis que tener un día el teléfono móvil encendido encima de la mesa porque esperáis una llamada importante por algún asunto personal urgente. Aquí hay que ser objetivo, diferenciar que es algo urgente y que no. No os preocupéis; si alguien os tiene que localizar por algo os volverá a llamar más tarde y sino en vuestros descansos o al finalizar vuestra jornada laboral podéis llamar a las personas que os intentaron localizar por algún asunto no urgente o prioritario.
Personalmente creo que en las empresas tiene que predominar la libertad y flexibilidad dentro de unos limites claros. Igualmente, el uso del teléfono móvil personal tiene que seguir unas reglas claras con el criterio a seguir por todos los trabajadores; así se evitarán abusos de unos pocos que perjudiquen a todos.
Yo creo que no pasa nada por tenerlo encendido, siempre que este en silencio y en un lugar que no nos distraiga. Porque no olvidéis que al trabajo se va a trabajar y que los asuntos personales pueden ser atendidos en descansos o al acabar la jornada.
Recuerda que si no tenéis en cuenta esto, algún representante de vuestra compañía podría llamaros la atención por incumplir vuestras obligaciones laborales y atender asuntos personales “carentes de importancia”. Y antes de criticar este tipo de normas, poneros más en el lugar de la otra parte y formularos las siguientes preguntas: ¿Cómo os sentaría a vosotros que vuestros trabajadores estuvieran constantemente atendiendo llamadas personales en horario laboral? ¿O que un compañero vuestro lo hiciese constantemente repercutiéndoos en mayor trabajo para vosotros?
Etiquetas:
compañerismo,
normas,
recursos humanos,
respeto,
sentido comun
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