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miércoles, 4 de marzo de 2009

FORMACIÓN PROFESIONAL ¿UNA ALTERNATIVA?

A la hora de acabar la educación secundaria obligatoria, a los 16 años, nuestros jóvenes tienen varias alternativas (finalizar sus estudios y ponerse a trabajar, continuar estudiando el bachillerato o elegir como opción educativa la formación profesional) donde poder elegir. Según se decanten por una u otra, podrán comenzar a orientar su futuro profesional.

Creo que a estas edades vendría muy bien una orientación a estos jóvenes, sobre todas las opciones y las consecuencias de elegir unas u otras, para que decidan teniendo toda la información y valorando la realidad expuesta por profesionales objetivos y ajenos a su círculo cercano. Porque a veces se arrepienten de la opción elegida cuando ya es demasiado tarde.

Hoy voy a centrar este post en la opción de continuar estudiando formación profesional de grado medio o superior que tiene una enorme losa de desacreditación y desprestigio social en España a pesar de que va cambiando.

Nunca se ve como una buena opción; sólo se ve como salida para aquellos jóvenes que no son buenos estudiantes; así, aprenden un oficio que les permitirá comer en el futuro. Con esta generalización instaurada en nuestra sociedad desde fuera no atrae nada porque parece que los jóvenes que hagan FP van a ser de segundo nivel cuando no es así.

Hay que tener una idea clara. La Formación Profesional no es un cajón desastre donde tenga que terminar todo aquel que no sea bueno en los estudios. No nos engañemos. Aquí, también hay que estudiar, aunque también es cierto que todo es más práctico.

A la formación profesional tienen que acceder a aquellos jóvenes que les atraiga y guste este tipo de formación orientada a determinadas áreas y oficios independientemente del expediente académico que tengan. Los alumnos brillantes pueden elegir esta opción como cualquier otra porque es una salida igual de buena que continuar bachillerato.

Lo que pasa que las instituciones tienen que poner más de su parte para lavar la imagen de la formación profesional en nuestro país porque, a pesar de que ha mejorado, estamos a la cola de Europa en número de estudiantes que eligen esta opción educativa, por la mala fama que tiene aquí.

Luego la sociedad tiene que cambiar “el chip” de ver la formación profesional como una opción de menor nivel y valor que el estudiar bachillerato para luego acceder a una carrera universitaria. Porque esta percepción esta basada en el desconocimiento de la realidad.

Hay que invertir más dinero en reactivar la formación profesional dotándola de mayor variedad y calidad a sus estudios medios y superiores. Se debe de profundizar más en el aprendizaje.

Es indiscutible que la formación profesional en España es eminentemente práctica (aunque aun se debe mejorar) y está mucho más orientada al mercado laboral que las carreras universitarias.

Por el contrario, las carreras universitarias españolas dan la espalda al mercado laboral; los jóvenes diplomados y licenciados estudian y estudian y no salen preparados conforme a lo que necesitan en la vida post universitaria. La universidad es, o debería ser, una “mina” de nociones teóricas, que se debieran plasmar en unas prácticas, para acercar ese conocimiento a la vida laboral. El paso por la universidad debería ser más “rentable” para el alumno si ese aprendizaje fuera más cercano a la realidad laboral. Por ahora, se ha convertido en una “fiebre de titulitis acumulativa” que no se sabe muy bien para que sirve. ¡Ojo! No quiero menospreciar el estudio universitario. Pero no es cuestión de estudiar mucho, sino lo necesario y orientado al trabajo que se demanda.

En los últimos años, los alumnos que salen de los módulos de formación profesional de grado medio y superior encuentran trabajo bastante antes que los universitarios; no hay masificación y determinadas profesiones tienen más puestos que personas para ocuparlos.

También las bandas salariales se han equiparado bastante y ya no hay tanta diferencia salarial entre lo que cobra un licenciado universitario y una persona que acabada de finalizar un grado superior de formación profesional. Es más, en determinadas profesiones cobran hasta más que los universitarios. Para que esto siga avanzando hay que especializar mucho más la formación profesional en España para tener excelencia en esta área.

Cada persona tiene un potencial; puede aportar algo que el resto no. Los licenciados miran a los de FP por encima del hombro porque los ven inferiores. Y digo yo ¿Qué razones tienen para actuar así?

Ninguna objetiva, lo que pasa que esto se tolera por la sociedad española y se da por hecho que es cierto cuando no lo es.

Debería haber mayor conexión entre las carreras universitarias y los módulos de formación profesional de grado medio y superior. ¿Por qué no existen cursos puentes para poder acceder de unos a otros como ocurre entre muchas diplomaturas y licenciaturas que superándolos acceden a tener la doble titulación? Es cuestión de integrarlo con herramientas que se adapten.

Debemos de romper esta mentalidad de que estudiar una carrera universitaria es mejor que estudiar una formación profesional porque esto es falso como se esta demostrando. Porque sino ¿Quiénes tienen más facilidad para encontrar trabajo?

El modelo educativo español está obsoleto y no creo que el plan Bolonia ayude a mejorarlo. Las cosas hay que hacerlas estudiando todas las alternativas y haciendo que todos nuestros estudios estén equiparados de forma equitativa a Europa, pero antes que eso, deberían estar interrelacionados dentro de España.

Estudiar formación profesional es igual de digno que hacer una carrera universitaria y negar esto es demostrativo de la ignorancia del ser humano. Así que hagamos realidad esto apostando por la misma como por las demás opciones.